Mireia Belmonte reforzó en los pasados Mundiales de natación su posición como la mejor deportista española de la historia. Con tres medallas que maquillaron de nuevo la actuación de la selección en una gran cita internacional, la nadadora catalana suma a sus 4 medallas olímpicas más metales que la consolidan como estrella rutilante en la élite del deporte del país. Un estatus que, sin embargo, parece lejos de plasmarse en las televisiones, anuncios de internet, páginas de periódicos, etc. Parece que la publicidad obvia a Mireia Belmonte, privándola de unos ingreso extra en la cumbre de su carrera, y en un deporte que no asegura precisamente unas ganancias que permitan vivir de rentas tras colgar el bañador.

La página web oficial de Mireia recoge patrocinios ligados con su vestimenta (Speedo y Nike, como muchos deportistas de perfil mucho más bajo) y de algunas empresas (San Miguel, Procter&Gamble) y bancos (Santander). Pero, en la práctica, esos patrocinios presentan un perfil mucho más bajo del que gozan otros deportistas de élite en España. Los anuncios que Belmonte protagonizó para Santander se limitaron a campañas puntuales en verano y Navidad del 2015. Su presencia en San Miguel se englobaba en una campaña con los hermanos Gasol (¿hubieran apostado por ella si en vez de promocionar nuevos sabores de cerveza fuese sólo uno?).

Más sangrante es el caso de Procter&Gamble. En vísperas de los juegos de Río, Mireia Belmonte protagonizó un anuncio de esta empresa de cosméticos junto a su madre, en colaboración con una ONG. Al mismo tiempo, P&G lanzaba a nivel mundial una superproducción en forma de spot dirigido por Jeff Nichols, con otras grandes estrellas polideportivas y sus madres. El perfil de ambas campañas es radicalmente distinto.

Mientras las otras grandes estrellas individuales del deporte español (Nadal, Marc Márquez, Pau Gasol, Fernando Alonso, etc) se aseguran ganancias millonarias sólo por su actividad deportiva y además cuentan con jugosísimos patrocinios, Mireia Belmonte está en una situación de clara desventaja, a pesar de sus rutilantes éxitos. No parece estar en condiciones de Katie Ledecky, la mejor nadadora de siempre, que renunció a patrocinios multimillonarios para completar su beca en Stanford. La nadadora quizás más mediática, Federica Pellegrini, sí es una habitual de los anuncios en Italia.

Tras acabar exprimida los Juegos de Río y preparar el plan de trabajo para, seguramente, su última cita olímpica en Tokio 2020, Mireia Belmonte sólo pudo hacer caja con un anuncio bastante cutre de un supermercado secundario en España. La catalana lucha también contra el tiempo de una carrera que ha alcanzado su punto álgido. Le queda poco tiempo para ganar un buen dinero.

Foto por Haast’s eagle

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