¿No sabes quién es Aaron Judge? No te preocupes, aunque no te guste el béisbol (aunque aborrezcas el béisbol y te parezca un deporte que atente contra tu cultura), conocerás a Aaron Judge. Las probabilidades son muy altas de que no te quede más remedio. Porque el chico lo tiene todo: una planta espectacular a sus 25 años, un talento innato para batear la bola a más de 140 metros de distancia, una sonrisa cautivadora y el abrigo y altavoz que proporcionan la marca de los New York Yankees. Vamos, que conocerás a Aaron Judge.

Judge es la gran sensación de la MLB, en su primera temporada con el equipo neoyorquino. Es un novato, pero ya amenaza varios registros históricos, como el del mito Joe DiMaggio y el del brutote rompebolas Mark McGwire. Al igual que el gran ídolo deportivo estadounidense de mediados del siglo XX y que uno de los símbolos de la era dorada de los esteroides, Aaron Judge tiene el don de llevar al éxtasis al aficionado al béisbol con ese chispazo que hace restallar la bola y mandarla a la grada o por encima de ella. Ningún novato con la casaca de los Yankees hizo tantos home runs como Judge antes del All Star del pasado julio, ni siquiera DiMaggio, y para ello igualó el récord en posesión de McGwire.

Criado por dos profesores que lo adoptaron nada más nacer, Aaron Judge floreció en California para convertirse en uno de esos prodigios capaces de jugar baloncesto, fútbol americano y béisbol y ser reclamado por las universidades para enrolarse en al menos dos de sus equipos. Se decidió por el bate y su camino terminó en unos New York Yankees deseosos de un nuevo ídolo tras cerrar las eras Derek Jeter, Álex Rodríguez y Jorge Posada. El chico está respondiendo: acumula premios al novato del mes cada 30 días, lidera las Grandes Ligas en home runs y, sobre todo, su actuación en el concurso del fin de semana del All Star en Miami, donde exhibió su portentosa pegada.

Con sus 2.05 metros y sus 120 kilos de peso, Aaron Judge es ya objeto de sesudos análisis y gráficos brillantes que traten de arrojar ciencia a su cautivador swing. Mientras, aun en su precoz carrera, lleva camino de convertirse en la cara del béisbol. Y, te guste o no este deporte, acabarás conociendo a Aaron Judge.

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