Cuando a principios de temporada el joven Zverev le superaba en la Copa Hopman, las dudas envolvían de nuevo la figura del más grande. Roger Federer, que decidiera tomarse un prolongado descanso tras caer en semifinales de Wimbledon 2016 ante Raonic, caía ante uno de los emergentes. Tal vez se trataba de un presagio. ¿Se asentaba por fin el relevo generacional?

Unos cuantos meses más tarde, y con dos Grand Slam añadidos a su vasta colección, la leyenda helvética ha confirmado que aquello era un mero calentamiento. Hoy, con 36 años y en una forma que envidiaría cualquier veinteañero, se encuentra el plena batalla con Rafa Nadal por auparse de nuevo a la cima de la ATP.

Ya nadie se atreve a cuestionar sus recientes decisiones. Su adiós temporal sirvió para aniquilar toda oposición en Australia. La opción por descartar toda la gira de tierra batida, para levantar con solvencia su octavo Wimbledon. Quedándose, por tanto, a tiro de su vigésimo Grand Slam. Como para no considerarle máximo favorito al US Open.

La pista dura sirve como telón para la temporada y ahí el suizo continúa siendo un extraterrestre. En este 2017, no sólo en la parada de Melbourne, sino también en las de Indian Wells y Miami. Sabe que, desde esa perspectiva, cuenta con una ligera ventaja sobre el jugador español, al que superó en la última ronda de estas tres citas. Nadal, sin embargo, podría saborear el número 1 mucho antes.

La ATP se encargó de felicitarle con un genial y emotivo vídeo:

Y como no podía ser de otra manera, también lo hicieron sus rivales (y al mismo tiempo admiradores):

Queda por ver si, dentro de unas cuantas semanas, el mundo entero lo hace para encumbrar al primer tenista de la historia en alcanzar los dobles dígitos en Grand Slam. Al más veterano en situarse en la cúspide.

No Hay Más Artículos