Cristiano Ronaldo nunca podría ser el Tom Baker de Oliver Atom. Cristiano Ronaldo hundiría a bofetadas a Mark Lenders por ser un sentimental. El portugués trasciende a cualquier personaje de ficción, porque en una hipotética película de buenos y malos ambientada en el fútbol, no podría ser el malo: Cristiano casi nunca pierde y desde luego no iba a pasarse al bando de los “buenos” en un momento final de redención. CR es el único animal de una especie exclusiva, y lo demostró tras golear por dos veces en la Champions League al Borussia Dortmund, en una victoria que asegura al Real Madrid el primer puesto del grupo salvo hecatombe.

Tras marcar en Alemania y ayudar al Madrid a conseguir la primera victoria de su lustrosa historia en el Westfallen, a Cristiano le sobrevino un ataque de narcisismo. Es tal su apetito y alta estima que no se conforma con nada, y a sus 32 años no parece que vaya a cambiar. A pesar de sus cuatro Balones de Oro, del incalculable valor de ser campeón de Europa con la selección de Portugal, a pesar de las Champions del Madrid, de su familia ya numerosa, Cristiano Ronaldo se siente perseguido. Vamos a analizar párrafo a párrafo sus declaraciones a las televisiones con derechos para la Champions en España:

  • “Parece que tengo que demostrar partido a partido lo que soy, me sorprende la opinión pública a mi respecto, la crítica es cada vez más dura. Una vez más los números hablan por sí mismos, muy contento de mi partido 400 y no se cuántos goles, los que hablan de mí lo sabrán mejor que yo”. Es IMPOSIBLE que Cristiano Ronaldo no sepa cuántos goles lleva con el Real Madrid. Imposible. Nadie se cree ese ataque de falsa modestia repentino. Porque si no no diría que los números hablan por sí mismos. Uno no puede dejar de imaginarse a Cristiano como el niño que, tras marcar goles en los partidos de los recreos en el colegio, acude al pupitre de clase para apuntar los que lleva anotados. El portugués, sin embargo, tiene razón en extrañarse sobre las críticas: pocos han hecho más que él en el actual ciclo glorioso del Real Madrid.

  • “Cuando no está Cristiano veo al Madrid igual, fuerte. Cuando está Cristiano es igual, es un equipo, no son jugadores individuales, es un equipo, el equipo tiene potencial y talento suficiente”. Ronaldo no sólo habla de sí mismo en tercera persona, algo que debe dejar al entrevistador con la duda de con quién está hablando. También se refiere al Real Madrid como un equipo proyectado fuera de sí mismo. No debería extrañarnos: en la declaración filtrada ante la jueza por su supuesto fraude a Hacienda, también se refirió a sí mismo como “Cristiano”.
  • “Todo el que dice el nombre de Cristiano es noticia mundial. Cuando eres grande la gente habla de ti”. Esto también lo dijo ante la magistrada para justificar la crisis de imagen que generó su presunto delito. A estas alturas, Cristiano ya debería asumir que es tan noticia que marque dos goles como que insinúe ante la jueza y ante quien pueda que le gustaría volverse a Inglaterra, donde según él nunca le hubieran puesto en duda, ni deportiva ni fiscalmente. A Cristiano no le molesta que todo lo que haga sea noticia mundial. Le molesta que lo malo que hace o supuestamente hace sea noticia mundial. Pero es que Ronaldo no asume las cosas naturales de la vida con facilidad…
  • “Cuando estoy bien y hay oportunidad, marco. A veces los porteros y los palos paran pero es fútbol. Mi ética de vida es siempre la misma, soy un profesional ejemplar”. Es decir, los palos y los porteros rivales son circunstancias que evitan la mayor gloria de Cristiano Ronaldo, un decorado de su película constante en la que él acapara el 90 % de los planos, como un Tom Cruise de los deportes. Sólo que a Tom Cruise no le imitan niñas de 3 años en las gradas rivales.

  • Y al final, la clave de todo: “Es una pregunta que a lo mejor el presidente sabe contestar mejor que yo”, respondió cuando le preguntaron por una nueva renovación de contrato. Aunque Cristiano Ronaldo y el Madrid actualizaron sus votos en el 2016, ahora el luso quiere volver a revisarlos porque está viendo que, en las últimas semanas, media plantilla se ha hecho la foto con Florentino Pérez (Isco, Modric, Benzemá, Marcelo…). “Estoy contento por mis compañeros que renovaron porque estaban a final de contrato”, concluyó CR. Posiblemente sea cierto, pero a pocos se le escapan que lo que quiere el luso es ponerse al nivel de la última renovación de Messi y el nuevo contrato de Neymar. Alguien con más capacidades psicológicas debería analizar por qué, en este punto de su carrera y ganado lo que ya ha ganado, Cristiano se sigue sintiendo tan amenazado por todo lo que ve a su alrededor.

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