En las calles de Turín (al menos aquéllas con aficionados a la Juventus y no del Torino) empieza a correr el rumor de una pregunta: ¿Qué narices pasa con Paulo Dybala? ¿Por qué la Joya ha sido suplente en los tres últimos partidos, y en el último de ellos ni siquiera ha jugado un minuto estando en el banquillo? Puede que estuviera mustio por su rotura con su novia, Antonella Cavalieri, pero las redes sociales muestran que ese frente se ha solucionado para felicidad de los aficionados bianconeros. Entonces, ¿hay que mirar más al aparentemente sieso Allegri como causa de la bajada de rendimiento de Dybala? La maquinaria de generar ruido no ha tardado en aprovechar la coyuntura de que el mejor jugador de la Juve y uno de los mejores (sino el que más) del Calcio en los últimos tres años pueda estar descontento.

Dybala arrancó la temporada como un avión. Anotó 12 goles en 7 partidos, 6 de Serie A y otro de Supercopa italiana. Hábil pasador y generador de último pase y desde el balón parado, no perdió tiempo en asistir a nadie y la Juventus siguió al argentino en un inicio arrollador que auguraba poca emoción en el campeonato local. Desde entonces, Dybala ha marcado 3 goles en 13 partidos de Liga y Copa. Mención aparte merece su rendimiento en la Liga de Campeones, el principal escaparate del fútbol mundial: 0 goles y 0 asistencias en los seis partidos de la fase de grupos, todos ellos como titular.

Algunos críticos con Dybala apuntan a este pobre rendimiento y al que ha mostrado con la selección argentina como elementos de juicio de su verdadero valor de mercado. A pesar de sus grandes cifras con la Juventus en los últimos dos años, su desempeño con su país ha sido más que discreto, aún no ha visto puerta y, sabrá él por qué, decidió discutir en público su compatibilidad con Messi expresándose de un modo que daba a entender que el 10 debía adaptarse a él y no al revés. El criticado Allegri, técnico de la Juve, está teniendo que responder a preguntas sobre la suplencia de su gran estrella en los últimos tres partidos de Liga: “No es un problema, ha hecho y seguirá haciendo un montón por la Juventus, pero en este momento estoy eligiendo a otros, igual de importantes. La temporada es larga. Ante la Roma necesitábamos más solidez, porque es un rival muy físico. Paulo está encontrando la forma física y mental adecuadas. Sabe que está en un gran equipo, respeta las decisiones, está tranquilo”, dijo el entrenador italiano tras la victoria de su equipo sobre la Roma (1-0).

En ese partido, la Juventus ganó con un gol de  un defensa (Benatia) y la actuación estelar de su portero suplente (Szczesny). Dybala lo vio todo desde el banquillo, ni siquiera fue uno de los relevos usados por Allegri. Eso ha disparado los rumores de salida de Dybala de la Juve. Poco probables, en cualquier caso. El Manchester United, al que le atribuyen todos los dieces posibles, desde Özil a Dybala, aparece como último interesado. El nombre del Barça siempre se ha relacionado al argentino, aunque después de su patinazo verbal con Messi la cosa podría mudar. O simplemente Allegri tenga razón, Dybala necesitase un tiempo para recobrar la forma y volver a ser el faro del fútbol ofensivo de la Juve, que lo necesita para recuperar el liderato en la Serie A y amarrar su séptimo Scudetto consecutivo.