Dirk Nowitzki tiene 39 años, camino de 40. Lleva un poco más de la mitad de esa vida jugando en la NBA, con sus viajes, sus partidos extra de play off, etc. Hoy en día, sigue actuando 15 minutos por noche y metiendo 12 puntos con un buen nivel de efectividad, sobre todo teniendo en cuenta que mi abuela de 80 años tiene la misma movilidad que el gigante alemán. Hace ya un lustro que Nowitzki es incapaz de defender un pick and roll. Fuera de las pistas, Dirk se mueve como Phil Jackson después de no sé cuántas operaciones de cadera. Es el precio que el cuerpo paga por ser un mito viviente de la NBA. Ante los Clippers, Dirk Nowitzki cumplió una nueva marca para la historia, 50.000 minutos jugados en temporada regular. Sólo 5 jugadores han estado en la pista más que el alemán, el mejor no estadounidense de la historia de la NBA.

Sólo un tipo con el sentido del humor de Dirk Nowitzki podía encajar el fail que se produjo en fecha tan señalada con semejante naturalidad. El día en que volvía a acrecentar su leyenda un poco más, el pívot de los Dallas Mavericks lució una camiseta que deletreaba mal su complicado apellido. Dirk metió algunos puntos con el nombre Nowitkzi. “Normalmente veo mi camiseta pero esta vez ni me di cuenta. Supongo que resume lo que ha sido esta temporada”, dijo el chico por el que apostó Don Nelson hace dos décadas y que se ha convertido en uno de los mejores jugadores de la NBA de siempre.

Nowitzki es uno de los siete jugadores que han anotado 30.000 puntos en su carrera, y actualmente es el sexto en la lista histórica de anotadores de la NBA, aunque LeBron James le superará tarde o temprano. El alemán es titular de casi todos los récords estadísticos de los Dallas Mavericks. A pesar de sus evidentes limitaciones físicas y también tácticas, el entrenador Rick Carlisle sigue construyendo sus equipos alrededor de Nowitzki, viendo cómo optimizar el pick and roll con el rookie Dennis Smith, qué otro pívot se ajusta mejor a las necesidades y virtudes de Dirk (posiblemente Maxi Kleber, vecino de la misma localidad alemana), y cómo encontrar soluciones a que su equipo siga siendo peor con Nowitzki en el banquillo.

“Es un increíble compendio de logros, empezando por liderar la franquicia en virtualmente todas las categorías estadísticas ofensivas, además de los rebotes, pasando por la longevidad y la capacidad de permanecer en la pista, a cómo ha conducido la franquicia y todo lo demás”, se le agotaban las palabras a Carlisle para describir la trayectoria de Dirk Nowitzki. 50.000 minutos (sólo en temporada regular) son algo más de un mes sin pausa jugando al baloncesto, en la NBA. Muchos de ellos apenas sin poder correr ni moverse a los lados. Seguirá metiendo 10 puntos por partido metiendo cerca del 50 %  de sus tiros hasta que esté en silla de ruedas.

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