El Real Madrid se juega la temporada en el muy anticipado duelo contra el PSG en los octavos de final (¡octavos!) de la Champions League. Más allá del balance global del equipo blanco, siempre pendiente del resultado europeo pero esta temporada más aún por su situación en la competición española, hay varios jugadores bajo la lupa por lo que vienen haciendo esta temporada. Ni Cristiano Ronaldo se escapa de la quema, aunque es Karim Benzema el que siempre está en el alarme. La tercera pata del banco del ataque del Madrid es Gareth Bale, un elemento extraño en la cultura y el folclore blancos, siempre bajo sospecha. Menos para su agente, que tiene claro cuál es el valor de mercado del galés.

Gareth Bale vale al menos 222 millones de euros”, dijo al diario italiano Tuttosport el agente del extremo, Jonathan Barnett. Es decir, al menos lo mismo que pagó el PSG por Neymar el pasado verano. ¿Es realmente ese el valor de merado de Bale? La web Transfermarkt tiene una estimación ligeramente diferente: 75 millones, un precio por el que el Real Madrid perdería bastante dinero. Posiblemente la realidad de mercado de Bale esté en el medio de esas dos cifras. Al galés le falta la regularidad de Neymar (por no hablar del siguiente escalón de la súper élite, leáse Cristiano y Leo Messi) para convertirse en el jugador más caro del mundo (otra vez).  Pero es entendible que Barnett se venga arriba viendo el precio pagado por el Barcelona por Coutinho y Dembele, dos jugadores inferiores a su cliente.

Las lesiones constantes y su aparente dificultad para un estilo de juego más combinativo restan valor a Gareth Bale, que a pesar de sus aportaciones decisivas en al menos una Champions League del Real Madrid sigue siendo más una promesa de estrella dominadora del fútbol europeo que esa rutilante presencia que el club blanco quiso comprar del Tottenham para poco apoco ir sustituyendo a Cristiano Ronaldo. Lástima que el plan no haya salido del todo redondo y que el tiempo corra en contra del Madrid: a Bale le pasará como a CR7, su peor enemigo es el deterioro de un físico portentoso, y en el caso del galés las lesiones no le ayudan, por más que su agente asegure que es un ejemplo por su dedicación al cuerpo. “Gareth es un ejemplo para los niños, porque no bebe alcohol y está muy atento con la alimentación”, aseguró Barnett a Tuttosport.

Quizás la afirmación más cuestionable de Barnett en la entrevista es la siguiente:  “Gareth Bale no necesita que Cristiano Ronaldo salga del equipo para triunfar. Ya es una estrella en el Bernabéu”. Todo hace indicar que la carrera del galés en el Madrid no despegará del todo hasta que ocupe el espacio que el portugués sigue manejando en el ataque blanco. Y, desde luego, está lejos de ser una estrella popular en la exigente grada de la afición del Madrid. A no ser, claro, que Bale se saque de la manga un par de goles ante el PSG que allanen el camino del único título que ahora importa en la Casa Blanca.