Volvió el Real Madrid a la Champions League y volvió el mejor Cristiano Ronaldo. La precaria puntería de los blancos en La Liga les ha costado alejarse de la lucha por el título, pero en Europa el cuento es otro. Con los dos tantos que aportó a la victoria sobre el PSG en el encuentro de ida de octavos de final, el ariete portugués suma 101 goles en su actual equipo (más otros 16 con el Manchester United) y se reafirma como el máximo realizador histórico de la competición. Ese registro anotador hace que Cristiano contabilice por sí solo más tantos que 117 de los 137 clubes que han participado alguna vez en el nuevo formato de la Copa de Europa. Pero es que además su gol número 100 está dando que hablar.

137 different teams have played in the Champions League. @cristiano has scored more goals than 117 of them 😲

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El tanto de la centena fue de penalti, a priori no el modo más brillante en el que uno querría recordar una efeméride así. Pero a Rio Ferdinand, el excentral de los red devils y antiguo compañero del delantero madridista, le debemos el descubrimiento de algo excepcional en ese remate cruzado a la derecha del portero francés Areola que supuso el 1-1 al filo del descanso. Las cámaras de televisión hicieron zoom sobre los pies del futbolista en el momento del golpeo. En directo parecía que el balón había golpeado en los dos pies, lo que habría ido en contra del reglamento. La imagen ampliada descubrió que al pisar con violencia sobre el césped con el pie izquierdo para hacer el apoyo previo al remate, en realidad Cristiano desplaza y levanta ligerísimamente la pelota para que el chut con el pie derecho sea más limpio y más potente. Dicho de otro modo, CR7 ha inventado el penalti de volea.

Ferdinand, ahora comentarista de la televisión inglesa, asegura que lo de Ronaldo no es casualidad y que esa forma de patear los penaltis ya la ensayaba en el United: “Te lo juro, es de locos. Esto solía hacerlo en los entrenamientos”. Sorprende que, siempre atento a la autopromoción, Cristiano no haya reclamado nunca atención sobre ese gesto, pero habrá que creer la palabra de un colega de profesión.

Ahora que la imagen ha sido analizada hasta la saciedad en las televisiones, hay que aguardar a ver qué dice el astro al respecto. El asunto no es baladí. A estas alturas, Cristiano Ronaldo ya se ha garantizado un lugar en el panteón de grandes futbolistas de la historia. Pero quizás le falta una jugada, una marca registrada con la que fijarlo en el imaginario colectivo, del mismo modo que Pelé tenía aquel no gol mágico; Maradona inventó la mano de dios; Cruyff patentó el cruyff-turn; Ronaldo marcó el eslalon al Compostela; y Messi hizo todo eso junto y más.

La marca CR7 está asociada a esa celebración tan repelente en la que el jugador imita un estallido sobre el césped, pero también a toda la pantomima previa a sus lanzamientos de libre directo: las piernas abiertas, los brazos paralelos al tronco, el resoplido, los pasos contados… Y el chut a la barrera. Hace tiempo que el luso ya no es un lanzador de faltas temible, así que esa jugada no puede quedar como la suya. ¿Pero y el penalti de volea? He ahí algo que ningún otro futbolista ha reclamado como propio. Existe el penalti de Panenka y el infame penalti de Dodô, pero aún hay hueco en la leyenda del fútbol para el penalti de Cristiano Ronaldo. ¿Qué mejor manera de perpetuar al jugador al que algunos ya conocían como Penaldo?

Penalti de Penaldo, copyright.

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