En una época en la que Leo Messi y Cristiano Ronaldo llevan dominando el fútbol durante más de una década, resulta difícil encontrar algún récord que ya no lleve el nombre de alguno de los dos gigantes. Sin embargo, todavía quedan rebeldes que se atreven a asomar la cabeza por el Olimpo del deporte rey y hacer historia antes que ellos. Es el caso de Dani Alves, que este fin de semana ganó con el PSG la Copa de la Liga en Francia y ya acumula 36 títulos en su palmarés, algo que nadie había conseguido nunca.

El brasileño llegaba a esta final empatado con Kenny Dalglish y Ryan Giggs, ambos con 35 campeonatos, pero ahora mismo puede presumir de haber engordado una carrera ya legendaria y por la que muy pocos hubieran apostado en sus inicios. Es el segundo desde que llegó al París Saint Germain, donde también ganó la Supercopa al inicio de la presente temporada, y a sus 34 años todo hace indicar que todavía le queda gasolina para seguir ampliando sus vitrinas. Empezando por el título más que cantado de la Ligue 1 y, quién sabe, el Mundial de Rusia 2018.

El idilio de Dani Alves con los títulos comenzó en el Bahía brasileño, aunque España ha sido su país más prolífico. Ganó cinco títulos con el Sevilla antes de enrolarse en el Barcelona, siendo una pieza clave en la época más gloriosa del equipo culé. Hasta 23 entorchados registró vistiendo la camiseta azulgrana, entre ellos las tres Champions League. Todavía tuvo tiempo de ganar también la liga y la copa italiana con la Juventus.

Su brillante trayectoria a nivel de clubes no pudo llevarla a la selección. Con Brasil ha levantado una Copa América y dos copas Confederaciones, pero hasta ahora no ha podido saborear un Mundial en el país con más títulos. Quizá esa sea su próxima meta, este verano en Rusia, donde Dani Alves, Neymar y compañía tratarán de quitarse la espina de lo sucedido hace cuatro años en su propia casa.

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