Puede que Sebastian Vettel haya ganado en Australia la primera prueba del Campeonato de Fórmula 1 de 2018, pero Lewis Hamilton acaba de adelantarlo fuera de la pista. El piloto británico, vigente campeón del mundo, vuelva a lograr la pole position en la cuenta corriente, recuperando la posición que el alemán de Ferrari le había arrebatado en 2017. La escudería italiana decidió retener a Vettel con un salario anual de 40 millones de euros por temporada. Mercedes ha aceptado que quien gana el título debe cobrar más que el subcampeón. Según la prensa alemana, la tinta está a punto de secarse en el nuevo contrato de Hamilton: tres temporadas a razón de 45 millones de euros por curso

Hace apenas unos días, medios ingleses recordaban que, con las negociaciones para la renovación encalladas, el as británico no recibía el dinero que lo acreditase como el mejor de la parrilla. Este nuevo vínculo situaría de nuevo al tetracampeón en la cima, al tiempo que despeja el panorama de la competición para el futuro inmediato. Con las renovaciones de sus números uno, Mercedes y Ferrari perpetúan la rivalidad entre los dos gallos del paddock. De igual modo, cuesta pensar que se le vaya a abrir la puerta en las dos escuderías a algún talento que discuta la supremacía de Hamilton y Vettel

Con sus 45 millones por año, que podrían incrementarse en muchos, muchos más para el piloto gracias a diversos patrocinios, Lewis domina la “champions league” de los contratos de la F1, donde junto a él y Vettel están Kimi Raikkonen y Fernando Alonso. El asturiano, que ganaba unos 30 millones anuales, renovaba con McLaren el pasado otoño aunque las condiciones no quedaron claras. Se trataría de un contrato condicionado y revisable cada temporada

Tras esa élite de cuatro pilotos habría un escalón enorme que, según las estimaciones filtradas antes del inicio de la temporada por la web TSMSportz, caería hasta los 9 millones de euros del otro conductor de Mercedes, Valteri Bottas, o los 125.000 euros que se embolsaría por jugarse el pellejo a 300 km/h Charles Leclerc, de la renovada Alfa Romeo-Sauber

El director ejecutivo de Mercedes F1, Toto Wolff ya avanzaba que el entendimiento con Hamilton, quien persigue la marca de cinco títulos de Fangio, estaba por llegar: “Ambas partes vamos en la misma dirección. Un contrato de este tipo tiene unos 100 folios y tenemos que repasar todos los puntos minuciosamente antes de firmar”.

Finamente, los emolumentos de Lewis le permitirán conservar el puesto entre los diez deportistas con más ingresos del planeta que anualmente elabora la revista económica Forbes y que le otorgaba el décimo lugar de una clasificación encabezada por la estrella del Real Madrid Cristiano Ronaldo, quien tras su cacareado gol de chilena y su rendimiento en la Champions League a buen seguro volverá a exigir un aumento a su club este próximo verano. 

“El próximo contrato es probablemente el más importante de mi carrera. Para mí, estando en la parte final de mi trayectoria, es uno que hay que estudiar con calma”, declaró el piloto antes de prepararse para el Gran Premio de Bahréin de este fin de semana. Porque junto a Cristiano, LeBron James, Leo Messi y Roger Federer es donde se quiere ver Lewis Hamilton, deportiva y, ahora también, económicamente. 

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