Reconozcámoslo, a cualquiera se los humedecieron los ojos con la rueda de prensa del adiós de Andrés Iniesta. Más allá de sus geniales dotes futbolísticas, el manchego es un ejemplo para seguir en el deporte y en la vida, la personificación de una serie de valores que le engrandecen como persona y que aumentan la profunda admiración que recibe allá por donde va. Así han sido (y serán) los últimos partidos de Don Andrés en el fútbol español, de ovación en ovación. Queda únicamente por saber dónde le aclamarán a partir de los próximos meses. 

Cuando el genial centrocampista anunció su salida del Barcelona, por entonces se daba por seguro su desembarco en el fútbol chino. Concretamente, al Chongqing Dangdai Lifan, club que según medios españoles le habría garantizado un contrato de 81 millones en euros a lo largo de tres temporadas, además de otra inversión para garantizar la expansión de las bodegas Iniesta por el país asiático. Sin embargo, la entidad china emitió ayer un comunicado oficial en el que descartaba la llegada del español, especificando que no irían “en contra de la política de gastos de la Federación” y que rechazaban “distorsionar el mercado”. La buena noticia para el todavía 8 del Barça es que añadían su intención de “profundizar la cooperación” comercial con el manchego.

Casi al mismo tiempo que los chinos parecían retirarse de la subasta, un nuevo aspirante entraba en escena. Curiosamente se trata del Vissel Kobe, conjunto japonés cuyo propietario es Hiroshi Mikitani, también dueño de Rakuten, el patrocinador principal del club catalán. Las cifras que los nipones le ofrecerían son similares a las citadas en el párrafo anterior, con más garantías en sus derechos de imagen y la misma apuesta por el negocio vinícola del futbolista de Fuentealbilla. Dicha posibilidad ha despertado, además, un mayor entusiasmo entre los aficionados. 

Cuando todo parecía encauzado hacia un final feliz, más desmentidos. Por un lado, del propio Vissel Kobe, “sorprendido” de estos rumores, y por otro, también de Rakuten, compañía que “no puede hacer ningún comentario” al respecto. Y mientras, otros medios nacionales abren las puertas de Australia. Según estas informaciones, el futbolista se muestra atraído por esta opción, en un torneo al alza y donde ya compitieron otras estrellas europeas, como Alessandro Del Piero

China, Japón, Australia. Y quién sabe si en las próximas horas no aparecerá el nombre de algún equipo estadounidense. La única certeza, a la espera de que la margarita se deshoje, es que Iniesta vive con entusiasmo el cierre de esta etapa en el Barça, apenas unos días después de su último Clásico y poco antes de cumplir los 34 años (este viernes). A la espera de la confirmación oficial sobre su destino, sigamos disfrutando con él y con su fútbol. 

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