Desde que hace unos meses el PSG quedase eliminado de la Champions League a manos del Real Madrid, los rumores sobre la salida de Neymar este mismo verano no han parado. Es lo que tiene estar en el foco del fútbol mundial, algo que el club parisino buscó contando con el brasileño para lo bueno, como su propio presidente expresó orgulloso, pero algo que también hay que saber llevar en las malas. La lesión del atacante, su recuperación en Brasil y la gran cantidad de información armaron gran revuelo e intranquilidad entre la afición parisina, que temía perder a su estrella. Desde hoy, y al menos durante un tiempo, pueden respirar tranquilos: Neymar por fin ha hablado y parece decidido a quedarse.

En los ultimos días los rumores sobre su marcha se habían intensificado. Emery no quiso confirmar en sala de prensa si el brasileño seguiría, o no, y algunas informaciones especulaban con la posibilidad de que el jugador ya le había comunicado a sus compañeros su decisión de marcharse. El destino no sería otro que el Real Madrid, que está allanando el terreno para intentar lo que sería un doble golpe de gracia: hacerse con uno de los mejores jugadores del mundo y, al mismo tiempo, hacerlo con uno que decidió irse del Barcelona.

Algo cambió el viernes, cuando el PSG decidió hacer un movimiento atrevido. En la presentación de las nuevas camisetas, el conjunto galo utilizó a Neymar como modelo para dar a conocer la nueva equipación, que sigue la línea clásica del club, aunque con la franja roja difuminada.

Ha sido el sábado cuando Neymar ha recogido el guante para tranquilizar al conjunto francés y a todos sus aficionados. Dando al mismo tiempo una desilusión a los seguidores madridistas. Él mismo publicó un tuit con la equipación de la próxima temporada y una frase de compromiso: “Orgulloso de poder vestir la nueva camiseta y seguir dando alegría a todos”.

Nunca se puede asegurar nada al cien por cien en el fútbol, pero en un verano decisivo para el PSG, en el que se esperan muchos cambios, empezando por el banquillo, al menos parece que podrán contar con la tierra firme que supone Neymar, algo indispensable en su plan de sentarse a la mesa con la élite del fútbol europeo.

No Hay Más Artículos