La NFL dejó varias actuaciones destacadas en su primera semana de competición, pero no sólo sobre el emparrillado, sino también en la cabina de comentaristas. Allí hizo su debut Tony Romo, que hace unos meses decidió cambiar el casco por el micrófono, uniéndose al equipo de la CBS. Las expectativas generadas por su labor delante de las cámaras eran altas y el ex quaterback de los Cowboys no decepcionó. La liga pierde un gran jugador, pero nosotros ganamos un excelente analista.

Porque más allá de la eterna cruz de no ser capaz de rendir cuando llegaban los playoff, Romo fue durante 14 campañas uno de los mejores directores de juego que tuvo la NFL. Sus números en una franquicia histórica como los Dallas Cowboys dejan pocas dudas: es el líder en yardas de pase, pases de touchdown y con un pass rating de 97,1 en su carrera, sólo por detrás de Aaron Rodgers (104,1) y Tom Brady (97,2).

Pero las lesiones y, sobre todo, la irrupción de Dak Prescott lo empujaron a poner fin a su carrera. Dez Bryant, Witten y compañía ya no podrán beneficiarse de sus lanzamientos, pero por suerte, todos los aficionados a la NFL seguirán disfrutando de su magnífico entendimiento del juego y su inteligencia para diseccionar defensas.

Eso mismo fue lo que ocurrió el pasado domingo, en su estreno durante el Oakland Raiders-Tenesse Titans. Romo se pasó el encuentro anticipando las jugadas de ambos conjuntos. Tanto en ataque, avisando de lo que iban a hacer Derek Carr y Marcus Mariota, como también en defensa, leyendo las coberturas la misma facilidad con la que lo hacía desde la línea de scrimage.

Y lo hace con una naturalidad tan pasmosa como la facilidad con la que explica el motivo de sus aciertos: “He visto NFL durante 14 años”. Esa fue su respuesta cuando su compañero le preguntó qué había visto en una de las jugadas.

No Hay Más Artículos