La NFL comienza esta madrugada la segunda jornada de competición y lo hace con un duelo entre dos franquicias que fueron apabulladas en la semana de apertura. Bengals y Texans se miden con la intención sumar su primer triunfo, aunque todos los focos apuntarán a un novato que hoy mismo cumple 22 años. Deshaun Watson, la primera elección de la franquicia de Houston en el último draft, será el quaterback titular en el ataque texano.

Continúan de esta forma los bailes detrás del center en los Texans desde que Bill O`Brien, actual entrenador, tomase las riendas de la franquicia en 2014. Watson se convertirá esta noche en el noveno QB que inicia un encuentro como titular en los últimos tres años, más que ninguna otra franquicia, y a cada cuál de nivel más dudoso. Fitzpatrick, Mallet, Keenum, Yates o Weeden son algunos de los sospechosos que han lanzado el balón en esa ofensiva. El último, Tom Savage, duró dos cuartos, lo que tardó en ser asfaltado por la defensa de los Jaguars.

Comienza pues la Era Deshaun Watson, que intentará llevar a la NFL su éxito en la NCAA. Mientras que muchos analistas siguen exponiendo que está todavía algo verde, el joven buscará demostrar que está hecho para brillar cuando la presión aprieta. Así lo acredita su título de campeón con Clemson, derrotando a la todopoderosa Alabama llevando con autoridad el drive ganador y firmando el pase de touchdown en el último segundo.

El peor enemigo de Watson posiblemente sea su propio ataque. La línea ofensiva de los Texans apenas le concede protección al quaterback, que se ve siempre obligado a lanzar bajo presión. Pero además, O`Brien acaba de perder una de sus piezas claves en ataque, el tight end Fiedorowicz. La química que pueda tener con Hopkins, al que ya le lanzó una asistencia de touchdown ante los Jaguars, y su capacidad atlética para extender las jugadas serán sus mejores bazas. Que tenga suerte… Y que dure algo más que sus predecesores.

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