La NFL sigue dejando sorpresas en cada jornada y la Semana 4 termina con dos líderes inesperados en dos divisiones acostumbradas a ser dominadas por cabezas de cartel. Bills y Rams lideran la AFC Este y la NFC Oeste, respectivamente, en lo que es una sorpresa por diferentes motivos, pero sobre todo por estar dejando atrás de momento a Patriots y Seahawks.

1.- Matagigantes Bills. En Buffalo pocos podían esperar marchar 3-1 a estas alturas de temporada, sobre todo teniendo en cuenta los movimientos de la gerencia. Se desprendieron de sus dos cornerbacks titulares y de su receptor estrella en lo que parecía un intento descarado de reconstrucción. Pues bien, su gran defensa y las carreras de Tyrod Taylor y LeSean McCoy los han llevado a derrotar a Broncos y Falcons, ambos invictos antes de medirse a los Bills, y miran al futuro desde lo más alto de su división.

2.- El coladero de los Patriots. Tom Brady es uno de los mejores quaterbacks de la historia, pero dejar que cada partido dependa de un milagro suyo no es buen negocio. Los Patriots están teniendo muchos problemas en defensa y ante Carolina Panthers encajó la segunda derrota de la temporada. La segunda Foxborough. En lo que va de curso ha permitido a todos los quaterbacks superar las 300 yardas de pase y es el equipo que más puntos ha encajado.

3.- El bautismo de Deshaun Watson. El joven QB de los Texans venía mostrando buenas maneras desde que le concedieran la titularidad, pero ante los Titans tuvo su primera gran noche en la NFL. Cuatro pases de touchdown y uno de carrera igualando el récord para un rookie, que sirvieron además para apalizar a un rival divisional y darle caza en la clasificación.

4.- La maldición de los Vikings. La franquicia de Minnesota continúa con su maldición particular de los últimos años. Porque los Vikings perdieron mucho más que su duelo ante los Lions, se quedaron sin su corredor estrella Dalvin Cook. El rookie se lesionó solo y todo apunta a que se perderá lo que resta de temporada al romperse los ligamentos de la rodilla. El año pasado perdieron a su QB y a su corredor a las primeras de cambio. En lo que va de curso, Bradford, su quaterback actual, sólo ha podido jugar un encuentro y ahora se quedan también sin el encargado de llevar el balón por tierra.

5.- El fondo de la liga. Casi un mes después de que se iniciara la temporada hay cuatro franquicias que todavía no han conseguido ganar un partido. Cada una con sus características. Están los equipos que se presuponían malos y confirman las expectativas, como Browns o 49niners, aunque estos últimos tuvieron en su mano el primer triunfo en la prórroga, y otros que se quedan a pulgadas, como los Chargers o unos Giants que perdieron su segundo partido consecutivo con un field goal en el último segundo. Decepcionantes sobre todo los de Nueva York, que prácticamente se despiden de cualquier opción de playoff.

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