El plazo para hacer traspasos en la NFL termina hoy y en las últimas horas se ha producido un movimiento sorprendente. Cuando parecía que nada importate iba a pasar, los New England Patriots han decidido traspasar a Jimmy Garoppolo, su quarterback suplente, a los San Francisco 49ers a cambio de una segunda ronda del próximo draft.

El movimiento tiene muchas lecturas, aunque la primera y más clara es que la franquicia californiana está desesperada por tener a alguien que pueda pasar el balón. Lo intentaron con Bryan Hoyer y en las últimas semanas con el novato C.J Beathard, pero ninguno de los dos ha sido capaz de hacer funcionar el ataque de Kyle Shanahan. Con 0-8 en su casillero, los 49ers han preferido no esperar al próximo draft para elegir a un quaterback y se han lanzado a por Jimmy G. sin pensarlo.

Para los Patriots significa traspasar al heredero de Tom Brady. Parece que la franquicia de New England tiene fe ciega en que al ya legendario pasador le queda gasolina en el tanque a pesar de haber cumplido ya los 40 años. Brady no ha dado muestras de decadencia y si había alguna duda de que esta fuera a ser su última temporada, ahora ha quedado disipada.

Aunque el fondo de la operación ha sido básicamente económico. Garoppolo llegó a la NFL en 2014 como elección de segunda ronda y este es su último año de contrato rookie. A partir de la próxima temporada los Patriots tendrían que pagarle una millonada para quedarse con él y no pueden permitirse asumir el impacto salarial que supondría mantener a ambos quarterbacks.

Porque Garoppolo firmará un gran contrato. Y lo iba a firmar en New England o donde fuese, sin importar que en sus tres años en la liga sume 17 partidos y menos de 100 pases intentados. Da igual, muchas franquicias se han enamorado del joven jugador y ya en el pasado draft fueron varias las que propusieron un intercambio por él. El inicio de la pasada temporada, cuando asumió el mando tras la suspensión de Brady, fue decisivo para terminar de convencer a la NFL. Pronto veremos si lo que apuntaba era cierto o, como muchos otros, fracasa tras salir del sistema de Belichick y McDaniels.