Si algo ha caracterizado a Bill Belichick en su etapa como entrenador de los New England Patriots, además de por su capacidad para ganar títulos y generar odio a partes iguales, ha sido esa habilidad para aprovechar hasta el jugador más despreciado de la NFL para darle un papel importante en el equipo. No hay que irse más lejos que a la temporada pasada, cuando acogió a Chris Hogan tras pasar inadvertido en los Bills para convertirlo en un receptor de 200 yardas en la final de Conferencia contra los Steelers. Así de fácil.

Y son precisamente los Steelers los otros protagonistas de esta historia, de la que es posible que acaben arrepintiéndose. Porque la franquicia de Pittsburgh cortó hace unos días a James Harrison, una de sus leyendas de la historia reciente. Líder de la franquicia en sacks y campeón de dos Super Bowls, a sus 39 años ha visto como el equipo en el que ha pasado 13 temporadas le aplicaba el tan “son sólo negocios” de la NFL.

Nada más producirse el corte, 9 de cada 10 aficionados de la liga (y es posible que me quede corto) imaginó que los Patriots acabarían recogiendo las sobras de otro de sus rivales directos. No lo hicieron reclamándolo de la lista de jugadores despedidos, a la que pueden acceder todos los equipos, pero sí lo han hecho una vez ha pasado ese plazo para firmarle un contrato hasta final de temporada.

Esta vez, además, se trataba de una pieza que encaja a la perfección con las necesidades de los de New England, con una defensa que ha ido mejorando a lo largo de la temporada, pero que todavía tiene muchas carencias, sobre todo a la hora de presionar a los quarterbacks rivales. Puede que Harrison ya no esté para ser un factor constante en un encuentro, pero ahora que se acercan los playoff, y más de la mano de Belichik, seguro que el veterano linebacker protagonizará más de un highlight en el mes de enero.

Finally… A teammate that’s older than me!😂😂 @tombrady

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No debemos olvidar que la NFL es propensa a dejar cada año historias para el recuerdo. Si tenemos en cuenta el mano a mano de Patriots y Steelers por el trono de la Conferencia Americana, lo normal es que ambos se vuelvan a encontrar en el duelo decisivo por acceder a la Super Bowl. Tratándose de quiénes son todas las partes implicadas, no hay que esforzarse mucho para ver a Harrison logrando el sack clave sobre Roethlisberger para darle a New England su enésima oportunidad de luchar por el anillo.

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