Fin de semana de sabor agridulce para todos los aficionados de la NFL. Por un lado llega la Ronda Divisional de los playoff, lo que se conoce como la mejor jornada del año, con los ocho mejores equipos peleando por el anillo. Por el otro, el saber que desde el lunes sólo quedarán tres partidos para despedir la temporada.

A estas alturas entran a escena los grandes aspirantes y esta ronda tiene la gran curiosidad de enfrentar a varios mitos de la liga en el puesto de quarterback, campeones y con un puesto reservado en el ‘Hall of Fame’ cuando decidan retirarse, con otros cuya experiencia en eliminatorias va entre un partido o ninguno. Brady, Roethlisberger, Brees y Ryan, que acreditan 49 triunfos en playoff, se miden a Mariota, Bortles, Keenum y Foles, que sólo pueden poner dos victorias sobre la mesa… ambas logradas por los dos primeros la semana pasada Wild Card.

Philadelphia Eagles – Atlanta Falcons

Los Eagles estaban siendo sin discusión el mejor equipo de la temporada. Con una defensa espectacular y un ataque dirigido a la perfección por Wentz, atropellaban a todo el que se ponía delante. Hasta que el QB, aspirante a MVP, se rompió la rodilla y todo cambió. Siguen siendo un gran conjunto, la defensa está ahí y el juego de carrera es sólido, pero las dudas surgirán cuando tengan que poner el balón en manos de Nick Foles para pasarlo. Y tendrán que hacerlo, sobre todo si la defensa de Atlanta vuelve a mostrar la exuberancia que maniató a los Rams. Los Falcons llegan como favoritos en las apuestas, primera vez que le ocurre a un seed 6 que visita a un seed 1, pero seguramente la ocasión lo merezca. Si Ryan y Freeman están al nivel que mostraron en Los Ángeles, puede que la sorpresa no lo sea tanto.

New England Patriots – Tennessee Titans

Aunque para sorpresa la que sería que los Titans lograsen dar la campanada en Foxborough. Mariota y Henry como argumentos contra el vigente campeón y máximo favorito para revalidar el título. Nadie contaba con ellos aquí, pero hicieron la machada ante los Chiefs y llegan sin nada que perder. En las piernas de sus dos estrellas estará la clave. En frente, el mito entre mitos. A sus 40 años, el tiempo no parece pasar por un Tom Brady que, aunque ha bajado su nivel en el último mes, ha jugado de forma espectacular todo el año. Los Patriots juegan en casa, han recuperado efectivos y llegan picados tras los rumores de guerra interna. Yo no apostaría contra ellos.

Pittsburgh Steelers – Jacksonville Jaguars

Otro duelo en el que no hay color si miramos al puesto de quarterback. ‘Big Ben’ contra Blake Bortles ya suena desequilibrado, pero si además añadimos a Le´veon corriendo y Antonio Brown, recuperado, Martavis Bryant y Juju Smith-Schuster como receptores en el lado de la balanza ‘steeler’… El dato para la esperanza de los Jaguars es el encuentro que ambos equipos ya disputaron en temporada regular. También en Pittsburgh, los de Florida le hicieron la vida imposible a Roethlisberger de tal manera que al finalizar incluso hizo que dudase de sí mismo. Cinco intercepciones y la sensación de que la defensa, a la altura de las mejores de este siglo, puede volver a repetir la gesta. En ataque se agarrarán al rookie Fournette, que también demostró en aquel encuentro que no se arruga en los grandes escenarios.

Minnesota Vikings – New Orleans Saints

Los Vikings parten como la gran historia de estos playoff. La mala suerte que persigue a la franquicia los dejó de nuevo sin sus dos primeros quarterbacks y sin su corredor novato, Dalvin Cook, que apuntaba muy alto. No importó. Se rehicieron de la mano de Case Keenum como QB, una gran línea ofensiva y otra de las grandes defensas de esta temporada. El objetivo, ser el primer equipo en ganar una Super Bowl en casa, ya que este año su estadio será el escenario del encuentro por el anillo. La semana de descanso le habrá venido bien para recuperar gente, pero a cambio han visto como los Saints le acortaban distancias, al menos en la sensación del público. El partido de Brees ante Carolina es de los que asustan y los Saints llegan con la intención de aguar la fiesta. Tendrán que defender mejor que ante los Panthers, eso sí. Porque si bien Keenum no es Newton (será su estreno en un partido de playoff), Thielen y Diggs forman una de las mejores parejas de receptores de la liga y no necesitan pases perfectos para liársela a cualquier secundaria.

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