Ya sólo quedan cuatro supervivientes. La NFL ha sobrepasado la barrera de la Ronda Divisional, que no defraudó con cuatro grandes encuentros. La sorpresa tuvo lugar en Pittsburgh, donde fallaron los Steelers ante la presión de la defensa de los Jaguars. Esa será la principal característica de los finalistas de conferencia, las férreas defensas… y bueno, también los New England Patriots, que no faltan a la cita.

1-. A prueba de quarterback. Los Philadelphia Eagles tiraron de orgullo (y de un planteamiento perfecto por parte de Doug Pederson) para llevarse el triunfo ante unos Falcons que llegaban crecidos tras su triunfo ante los Rams. Dejaron a los de Atlanta en 10 puntos gracias a una presión asfixiante en defensa y camuflaron sus carencias en ataque con mucha carrera… y también un poco de suerte.

El mejor equipo de la NFC en temporada regular, que sorprendentemente no era favorito en las apuestas, cumplió y se jugará en casa el pase a la Super Bowl.

2-. Foxborough espera, que pase el siguiente. Los Titans se presentaba en el campo de los New England Patriots con la ilusión de sorprender a Brady y compañía. El duelo pasaba por ser el más desigual del fin de semana y los locales no dejaron lugar a la duda. Encajaron primero, pero en cuanto pusieron en marcha la maquinaria atropellaron a un conjunto de Tennessee que pronto supo que no sería su noche. Belichick incluso se permitió reservar a varios de sus titulares en los últimos minutos.

3.- Con media hora de retraso. A los Steelers no les sentó nada bien la semana de descanso y en su estreno en playoff tardaron en ponerse en marcha. Para cuando lo hicieron, los Jaguars ya habían aprovechado ese ariete llamado Fournette para ponerse por delante a base de empuje y poner a su rival donde quería: obligado a arriesgar. Ahí entró en juego una de las defensas más espectaculares de la temporada. Forzó dos pérdidas de balón más de Roethlisberger y obligaron al quarterback a sacar su mejor nivel. Cada touchdown era candidato a recepción del año, la única forma de superar los marcajes pegajosos de los de Jacksonville. Al final el héroe fue Bortles, que convirtió los pases decisivos y tendrán la opción de cargarse al otro gigante de la AFC la próxima semana.

4.-Milagro en Minnesota. Los Vikings juegan contra la historia, ya que ningún equipo ha conseguido nunca disputar la Super Bowl en casa, como pueden hacerlo ellos. Y visto cómo lograron eliminar a los Saints, puede que el maleficio se rompa. Destrozaron a Brees y compañía en la primera parte (17-0), se vinieron abajo en la segunda y vieron como les remontaban y ganaron en el último segundo con un lanzamiento a la desesperada. La ironía atropelló a los de Nueva Orleans que, tras apoyarse durante todo el año en sus magníficos rookies, se quedaron en la orilla precisamente por un grave error de uno de ellos, el safety Marcus Williams, que esquivó a Diggs cuando sólo tenía que placarlo para que el tiempo se agotase.