En plena semana de la Super Bowl LII, con todos los ojos mirando a Minnesota, Kansas City Chiefs y Washington Redskins han dado el pistoletazo de salida al mercado de la NFL. El baile anual de quarterbacks es siempre uno de los aspectos más importantes de la post temporada, aunque habitualmente tarda más en iniciarse. Con la llegada de Alex Smith a los Redskins, a cambio del cornerback Kendall Fuller y una tercera ronda del draft, sólo es cuestión de tiempo que el resto de piezas encuentren su lugar.

Este movimiento, quizá sí sorprendente por los tiempos, no lo es demasiado por su ejecución. Los Chiefs entregaron buena parte de su futuro en el draft del año pasado para elegir al QB Patrick Mahomes en primera ronda. Después de un año formándose detrás de Smith, lo tuvieron claro. Es el momento de confiar en el joven, más teniendo en cuenta que la franquicia de Arrowhead volvió a decepcionar en playoff, cayendo en la wild card.

Tampoco es de extrañar que Smith tuviera numerosos pretendientes. No es un pasador de fuegos artificiales, pero sí cumple con su trabajo sin cometer apenas errores. Y Washington era uno de los destinos probables viendo el problemón que se le venía encima con Kirk Cousins.

En los dos últimos años, el quarterback y el equipo capitalino no han logrado llegar a acuerdos para ampliar el contrato del jugador, por lo que lleva dos temporadas jugando bajo la ‘franchise tag‘. Esta etiqueta sirve para evitar que tus mejores jugadores no salgan al mercado, pero a cambio se garantiza su salario para toda la temporada, un salario que se calcula con el promedio de los cinco mejores sueldos en su posición, o un aumento del 120 por ciento con respecto a lo que cobró el año anterior. En total, Cousins ha cobrado 44 millones desde 2016. Un tercer año bajo esa etiqueta añadiría sobre otros 34 millones de dólares.

Quizá Cousins no sea el mejor quarterback (aunque cobre como tal), pero tampoco es tonto. La última negociación con los Redskins no terminó de las mejores formas, así que cabía esperar que, para empezar a negociar esta vez, exigiera, como mínimo, que se le pusiera esa ‘franchise tag‘. Conscientes de que un movimiento de ese calibre comprometería el espacio salarial de la franquicia, han decidido optar por un movimiento más barato y que le permite, igualmente, hacerse con un mariscal de garantías, con el que además ya tienen un acuerdo para el futuro.

¿Y qué pasa con Cousins? Os preguntaréis. Pues lo normal es que encuentre otro equipo en apenas unas semanas, cuando se convierta en agente libre. Y seguramente sin perder demasiado dinero en el cambio. Porque en la NFL hay más puestos de quarterbacks disponibles que QBs de un nivel aceptable. Y Cousins es uno de ellos. Viendo la cantidad de equipos que han perdido grandes opciones este curso por no contar con un pasador decente, está claro que hay varios que le pagarán lo que pida para contar con sus servicios. Denver Broncos, Jacksonville Jaguars, New York Jets… se lo llevará el mejor postor, pero novias no le van a faltar.

No Hay Más Artículos