La NFL posiblemente sea la liga con la esperanza de vida más corta del planeta. La media de años en la competición apenas llega a cuatro, algo que es normal si tenemos en cuenta la exigencia del fútbol americano a nivel físico, la brutalidad de este deporte… o los problemas extradeportivos que acaban con la carrera de muchos jugadores. Hay, sin embargo, algunos privilegiados que consiguen perpetuarse en la élite y convertirse en leyendas andantes. Este es el caso de Adam Vinatieri que renovará un año más con los Indianapolis Colts y cumplirá 46 años sobre los emparrillados.

De esta forma, el kicker seguirá pateando balones en la NFL en la que será su 23ª temporada en la liga. Sus diez primeras las jugó con New England Patriots, con los que ganó tres anillos siendo además decisivo con sus field goals. En 2006 llegó a los Colts para sumar su cuarto título a nivel individual.

A pesar de su edad, Vinatieri mantiene una de las piernas más precisas de la competición. En 2017 anotó 29 de los 34 field goal que intentó, y aunque su 85.3 por ciento de acierto es su peor marca desde 2012, esa media sigue colocándolo entre la élite de los kickers. Convirtió cinco de seis intentos desde más de 50 yardas y no falló un solo lanzamiento dentro de la yarda 30.

Más allá de la competitividad que pueda quedarle en su interior, que sin duda será mucha para seguir jugando a su edad, seguro que Vinatieri tiene entre ceja y ceja un récord que puede derribar la próxima temporada: convertirse en el máximo anotador histórico de la NFL. Ahora mismos es el segundo en la lista, primero entre los jugadores en activo, sólo por detrás de Morten Andersen. La distancia entre ambos es de 58 puntos o, lo que es lo mismo, 19 field goals y un extra point.

La NFL seguirá contando con él y otros pocos elegidos del Club de los 40, en el que los entre punters y kickers destaca, como no, la presencia de un quarterback como Tom Brady. En una franquicia sin apenas certezas a las que agarrarse como los Colts, la veteranía y la puntería de Vinatieri son al menos una buena base sobre la que empezar a construir el futuro inmediato.