La temporada NFL terminó hace semanas, pero nada se detiene en la liga, al menos en los próximos meses. Con la agencia libre y el draft a la vuelta de la esquina, las franquicias ya trabajan en el futuro inmediato, centrados en construir el próximo equipo campeón. Este fin de semana se está celebrando el Draft Combine, un evento en el que los mejores candidatos a entrar en la NFL se miden, se pesan y demuestran su capacidad atlética.

Todos los años hay varios jóvenes que impresionan durante su etapa en la universidad y este no ha sido diferente. En esta ocasión el hype es para Saquon Barkley, un corredor salido Penn State que amenaza con dominar la liga en el próximo lustro. Porque si sus actuaciones en la antesala de los profesionales ya habían hecho salivar a media NFL, su puesta en escena en el Draft Combine ha demostrado que es un auténtico prodigio de la naturaleza.

Barkley acaparó todos los focos en las pruebas físicas, firmando registros escandalosos en cada uno de los esfuerzos. De 1,80 metros de altura y 105 kilos de peso, logró 29 repeticiones en press de banca, más que Joe Thomas, uno de los mejores left tackle, paró el crono de las 40 yardas en 4’41 segundos, mejor tiempo que Devin Hester, el retornador más famoso de los últimos años, y saltó 104 centímetros en vertical, más alto que Julio Jones, otra bestia física y uno de los mejores jugadores de la NFL. Todo con el aparato audiovisual de la liga más seguida de Estados Unidos registrando cada repetición en cada ejercicio.

A lo largo de la historia la competición siempre ha contado con este tipo de freaks, aunque no siempre han acabado rindiendo a un gran nivel. No parece que vaya a ser el caso de Saquon, que lo único que ha hecho con esta exhibición es confirmar lo que todos pensaban: va a ser una estrella de la NFL. Porque en su universidad ha hecho de todo. Puede correr norte-sur o doblar la esquina, tiene buenas manos para recibir pases fuera del backfield y todo eso lo completa con una gran capacidad para retornar balones.

Es difícil saber en qué puesto saldrá elegido, porque a pesar de ser reconocido por la mayoría de analistas como mejor jugador del draft, los equipos suelen ser reticentes a apostar por corredores en las primeras posiciones. Esa tendencia está cambiando en los últimos años, con Zeke Elliott o Fournette en el Top 5 en 2017 y 2016, zona de la que seguro no bajará Saquon Barkley, más después de ver lo que corredores novatos como Hunt, Kamara y compañía le han dado a sus equipos este año.