Los tiempos están cambiando en la NFL y en esta transición quedan al descubierto dos tipos de franquicias. Las reticentes al cambio, las conservadoras y que dudan en dar un paso al frente, y las descaradas, las que pretenden ser la vanguardia de ese cambio. Los Ángeles Rams son una de las caras de este último grupo y desde hace unos años se han mostrado muy agresivos en todos sus movimientos de mercado.

Lo hicieron hace dos temporadas cuando entregaron parte del futuro por hacerse con Jared Goff en el número 1 del draft, lo hicieron el año pasado apostando por un entrenador treitañero como Sean McVay, y lo están haciendo ahora reforzando su defensa a base de traspasos. El último, el del cornerback Aqib Talib, que llega procedente de los Denver Broncos.

Los Rams fueron una de las sorpresas agradables del último curso. La llegada de McVay convirtió a un ataque pobre en el mejor de la NFL, recuperando para la causa a una bestia como Todd Gurley y haciendo jugar a Goff como se le presuponía a un número 1 del draft. La aventura terminó antes de lo esperado en los playoff, pero la semilla de equipo ganador ya estaba plantada y no querían dejar pasar la oportunidad. Esto, unido al cambio de orden que se está cociendo en la NFC Oeste, con los Arizona Cardinals y los Seattle Seahawks en reconstrucción, hace que en Los Ángeles vayan a por todas para reclamar un trono que también quieren los 49ers.

Y lo están haciendo, precisamente, desde la defensa. Con un arquitecto de primer nivel como Wade Phillips, la intención es darle los mimbres necesarios para construir un muro infranqueable. Los cimientos ya estaban, con la presencia de Aaron Donald para sembrar el pánico entre los quarterbacks rivales, y ahora se han propuesto cerrar el espacio aéreo.

El año pasado la defensa de los Rams estuvo por debajo de la media contra el pase, algo que parece difícil que se vaya a repetir viendo los movimientos del mercado. Primero llegó Marcus Peters en un traspaso con los Kansas City Chiefs y ahora es Talib el que se une a una secundaria reforzada también con Sam Shields y sólida en el puesto de safety, en el que se han asegurado además la continuidad de Lamarcus Joyner.

Este movimiento resume perfectamente la descarada estrategia de la gerencia ‘ram’ liderada por Les Snead. Porque mezcla a partes iguales sensatez y locura, riesgo y recompensa. Con el fichaje de los dos cornerbacks pueden permitirse la marcha de Trumaine Johnson, que este año cobró sobre 16 millones. Peters y Talib, los dos juntos, supondrá para ellos sólo un desembolso de 12 millones. Esa buena gestión económica será acertada o no dependiendo de cómo se comporten dos individuos que hasta ahora han demostrado tener la mecha muy corta. De hecho, no hay muchas maneras de explicar la salida de un talento joven como el de Peters de los Chiefs, y menos a cambio de tan poco (cuarta ronda de este año y segunda del año que viene).

Lo que resulta más curioso en el cambio de jerarquías que se está produciendo en la división, es que el nacimiento de lo que aspira a ser una gran secundaria coincide con el que posiblemente será el fin de LA secundaria que ha dominado la NFL en el último lustro. Porque la Legion Of Boom está viviendo sus últimos días. Los Seahawks quieren pasar página y en los últimos días ha salido a la luz que Richard Sherman será cortado o traspasado, que buscan equipos para vender a Earl Thomas y que cada vez es más complicado que Kam Chancellor vuelva a jugar por una lesión en el cuello.

No Hay Más Artículos