La NFL sigue muy viva a pesar de que la temporada terminó hace ya más de un mes. El nuevo curso está a punto de empezar y las franquicias ya se mueven tratando de hacer hueco en el espacio salarial. Hay dos tipos de movimientos en este periodo, los que se mueven para hacer hueco en el espacio salarial y poder incorporar piezas en la agencia libre, y los que se aprovechan de los anteriores para mejorar sus equipos intercambiando rondas del draft por jugadores que sobran.

El baile lo empezaron Los Ángeles Rams, reforzando el que ya era un equipo aspirante, pero a esta cita no podían faltar los Cleveland Browns, los históricamente malos Browns, que han entrado en el mercado enseñando músculo y se han hecho de golpe con Tyrod Taylor y Jarvis Landry, en sendos traspasos con los Buffalo Bills y los Miami Dolphins.

No ha tardado en notarse un cambio en la dirección deportiva del equipo, que aspira a convertirse en los Philadelphia 76ers de la NFL. Sashi Brown, el anterior general manager, acumuló infinidad de rondas del draft a cambio de cargarse el presente. Las dos últimas temporadas, con un balance de un triunfo en 32 encuentros, le costaron el puesto. Un mártir, podría pensarse, de cuyo trabajo espera aprovecharse ahora John Dorsey. Lo primero que ha hecho es fichar a un quarterback y a un receptor. Ninguno de los dos están entre la élite de la NFL, pero quizá sea de momento a lo único que pueda aspirar un equipo que como primer objetivo debe tener no ser un desastre completo.

El movimiento lo completaron enviando a DeShone Kizer, el QB elegido en la segunda ronda del año pasado, a Green Bay Packers, por el cornerback Damarious Randall para reforzar una defensa que hizo aguas. El trato es bueno para ambos, porque la franquicia quesera no tenía nada detrás de Aaron Rodgers, como quedó demostrado.

Lo mejor para los Browns es que han puesto en marcha toda la maquinaria dejando ir únicamente una tercera y una cuarta ronda del draft. Valores importantes para casi todas las franquicias, pero algo menor cuando tienes dos elecciones en el Top 5 total. Porque la franquicia de Cleveland podrá sumar a sus dos nuevas piezas del ataque el jugador que ellos quieran con el número uno. En las últimas semanas se había rumoreado en que irían a por Saquon Barkley después de su exhibición en la Combine, algo que cobra todavía más sentido después de estos traspasos. Y todavía les quedaría la cuarta elección para firmar a uno de los mejores quarterbacks de la nueva promoción.

No podemos saber lo que harán los Browns, ni siquiera si los resultados serán buenos, pero lo que está claro es que la nueva gerencia ha decidido poner fin a la travesía por el desierto y pretende hacer un equipo que gane partidos. Al menos eso nos dará un motivo para ver sus partidos el año que viene, que ya es más de lo que pasaba hasta ahora.