Faltan todavía cinco meses para que comience la temporada NFL pero, o mucho cambian las cosas en el draft, o ya tenemos al máximo favorito para ganar la próxima Super Bowl. Así lo han querido Los Ángeles Rams, que entre la agencia libre y los movimientos con otras franquicias está construyendo, al menos en cuanto a nombres, un Dream Team para dominar la liga desde ya. Su última incorporación ha sido la de Brandin Cooks, que llega vía traspaso desde los New England Patriots para convertirse en el receptor número uno de Jared Goff.

Cooks se une así a los fichajes de Marcus Peters y Aqib Talib en la secundaria, y al de Ndamukong Suh para la línea defensiva, donde formará un muro con Aaron Donald que ya causa pesadillas a los quarterbacks rivales. Este es el primer movimiento en ataque, más que necesario tras una salida de Sammy Watkins que han terminado por resolver bien. El ex de los Saints y los Patriots tiene velocidad para ser una amenaza profunda pero también la capacidad para moverse en zonas medias.

No hay mañana para los Rams, que van all in a por el campeonato sin preocuparse hoy de lo que tenga que pasar en marzo del año que viene. Contratos cortos, jugadores veteranos y cero especulación, una tendencia rompedora en la NFL, pero que de funcionar puede acabar por establecerse entre el resto de general managers. La clave, no acomodarse y saber que las reconstrucciones son cosa de una offseason y no interminables travesías por el desierto como la de, por ejemplo, los Cleveland Browns.

En Los Ángeles han visto que se habría su ventana y parecen dispuestos a tirar la casa. Con la decadencia de Seahawks y Cardinals, tienen a mano el título de división con los 49ers como principales rivales. Se le ven todavía grietas y pocos activos para taparlas, ya que su primera elección en el draft de este año es la 87ª, pero parece difícil imaginar que después de los movimientos anteriores no haya una guinda para el plan. 

No será fácil conjuntar todas las piezas y los Rams han metido en el vestuario tanto talento como carácter explosivo. La sensación además, es que los súper equipos no funcionan en la NFL, con el reciente ejemplo de los Philadelphia Eagles de principios de esta década. Pero, ¿Y si esta vez se dan todos los condicionantes para que funcione? Lo que está claro es que, cuando llegue septiembre, la franquicia californiana será la que centre todas las miradas.

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