Siempre se las acaba arreglando. La dimensión de la NFL le permite sobrevivir prácticamente sin rasguños a esa travesía por el desierto de siete meses entre la Super Bowl y la primera semana de la temporada siguiente. La agencia libre, los escándalos de los jugadores, las polémicas de la propia liga… siempre hay noticias que nos hagan mantener la atención y este año, además, la NFL acaba de conseguir una historia de venganza de esas que mantienen al aficionado en vilo. Los Dallas Cowboys han cortado a Dez Bryant y el jugador no se lo ha tomado demasiado bien.

Bryant era el receptor estrella del ‘Equipo de América’ y uno de los más dominantes de la liga en la presente década. En los últimos años había bajado su rendimiento y la franquicia ha decidido separar sus caminos, según parece, por su alto salario para la próxima temporada (más de 10 millones de dólares). Ese ha sido el primer argumento que el protagonista ha querido desmontar, asegurando que “nadie me ha pedido que rebajara mi sueldo”.

La versión de Bryant en una entrevista concedida horas después de su despido, es que ha sido decisión de sus entrenadores, a los que además echa en cara las formas: “Siendo sincero, es por algunos entrenadores. Soy una persona directa y si no le gusto a alguien, me gustaría saberlo. Se supone que así debe ser, aprender a respetar y trabajar con alguien aunque no te guste. Yo lo hice durante siete años, durante cuatro… La forma en la que se ha gestionado esto… Le pedí a varios que lo afrontaran como hombres hace tiempo, pero no han podido“.

La realidad es que Dez Bryant está sin equipo y tiene sed de revancha. Es cierto que parece difícil que vuelva a ser el mismo de hace unos años. Muchos señalan que ha perdido esa chispa a nivel físico que lo hacía ser determinante, otros que su gran secreto era Tony Romo, quarterback que decidió poner fin a su carrera y dejar de lanzar balones para lanzar comentarios ingeniosos desde las cabinas de televisión.

Pero si hay un combustible que puede volver a sacar lo mejor de Bryant ese es el rencor. Es pronto todavía para saber en cuál será su nuevo hogar, pero sus preferencias están claras desde que, según algunas fuentes, salió de la reunión con los Cowboys dejando sobre la mesa un mensaje desafiante: “Nos veremos dos veces al año”. Ese es su gran objetivo, por lo que no sería de extrañar que continuara en la NFC Este si New York Giants, con otro culebrón en la posición de receptor, Washington Redskins o Philadelphia Eagles, actuales campeones, le hacen un hueco: “Es una gran posibilidad seguir en la división. Es algo que quiero, es algo personal. Es muy personal”.