Wembley es un símbolo para el país que inventó el fútbol y también para los fans del rock. El estadio londinense, erigido en 1923 y reconstruido en 2007, acoge anualmente la final de la FA Cup, el más tradicional de los trofeos ingleses, y los partidos de la selección nacional. También ha sido la sede de conciertos históricos como el de Queen o Live Aid. Durante este año es la casa provisional del Tottenham Hotspurs, que está erigiendo su nuevo campo, pero el equipo debería ir recogiendo sus cosas. Es posible que pronto las botas de Harry Kane tengan que dejar su hueco en la taquilla al casco de Jake Bortles. La Football Association (FA) ha recibido una oferta de 918 millones de euros para vender el mítico estadio a Shahid Khan, el propietario de los Jacksonville Jaguars

El equipo de fútbol americano de Florida ya ha jugado en varias ocasiones en Londres, donde su dueño también compró el Fulham Football Club, candidato a ascender a la Premier League. Pero la intención de Khan es que la presencia de la franquicia de la NFL en la ciudad europea pueda ser más estable.

“Los partidos que los Jaguars juegan en Wembley son esenciales para la estabilidad financiera de los Jaguars en Jacksonville, que es uno de los mercados más pequeños de la NFL. Si mis intereses como propietario incluyesen el Estadio de Wembley, protegería la posición de los Jaguars en Londres en un momento en el que otros equipos de la NFL están empezando a interesarse más en esta gran ciudad”, explicó el magnate paquistaní tras ser reveladas sus intenciones en un reportaje del Evening Standard

La FA ya ha confirmado que la oferta existe y algún tabloide como The Sun da la operación por cerrada. De concretarse la venta, Khan podría disponer de Wembley a su antojo, con unas pequeñas condiciones: a cambio de una cuota a pagar por la federación, seguiría siendo el recinto que alberga la final de la FA Cup, una plaza preferente para la selección de Inglaterra (aunque ya no la única), y la FA continuaría explotando Club Wembley, una serie de palcos y asientos preferentes. Mientras tanto, el nuevo dueño recibiría todos los ingresos de la programación de conciertos y espectáculos, así como de los tratos que se puedan realizar con la NFL

Desde la liga de fútbol americano aplauden la iniciativa, que puede ser clave para que la competición penetre en Europa como ya lo ha hecho la NBA. El 14 de octubre los Seattle Seahawks y los Oakland Riders jugarán en el nuevo estadio del Tottenham, mientras que los Jaguars, habituales de Londres desde 2013, se enfrentarán en Wembley a los vigentes campeones de la Superbowl, los Philadelphia Eagles. Uno de los directivos de la NFL, Mark Waller, reaccionó a la noticia diciendo que “tener opciones de estadios en Londres siempre ha sido clave para la NFL y este nuevo vínculo permitiría mayor flexibilidad aún para programar más partidos en la ciudad”. 

¿Veremos a los Jacksonville Jaguars transformados en los London Beefeaters? No habría que descartarlo. El comisionado de la NFL Roger Goodell manifestó en 2014 que la capital inglesa podría tener una franquicia a tiempo completo “en cinco o diez años”. El corto calendario del fútbol americano en comparación con otros deportes, con un único partido a la semana, haría que no fuese tan descabellado para la competición establecer un equipo trasatlántico.

Mientras tanto, la afición de Florida debería temer esas palabras de Shahid Khan que aluden a un “mercado pequeño”. Londres tiene diez veces más habitantes que Jacksonville y Wembley cuenta con capacidad para al menos 20.000 espectadores más que el EverBank Field de los Jags. Cuesta trabajo no imaginar al multimillonario que hizo un imperio vendiendo parachoques mesarse su poblado bigote mientras sueña con un traslado. 

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