El comienzo de una nueva temporada NFL se acerca y con ella las diferentes franquicias siguen tratando de dejar bien atado todos los aspectos relacionados con sus plantillas. Este lunes se cerró el plazo para negociar con los jugadores designados bajo el ‘franchise tag’ y ninguno llegó a un cuerdo con su equipo, por lo que jugarán con un contrato de un año y el próximo marzo serán agentes libres.

El caso más llamativo es el de Le`Veon Bell, que por segundo curso consecutivo competirá en esta situación después de no haber llegado a un acuerdo con los Pittsburgh Steelers. El running back se siente infravalorado y ha dejado caer, en boca de su agente, que este será su último año llevando el balón para el conjunto ‘acerero’.

Porque la pelea de Bell va más allá de un empeño individual y ha adquirido tintes tintes de lucha de clase, una de tantas en la comunidad del fútbol americano. El mercado de corredores en la NFL sigue cayendo en picado y la posición es una de las más precarias a nivel de sueldos. El castigo físico a lo que se someten y la aparición cada año de jóvenes talentos que pueden desempeñar esa función por un precio mucho menor provoca que pocas franquicias ofrezcan cada vez contratos más bajos.

Es ese el caso de los Steelers, como asegura el representante de Le`Veon: “Su intención era retirarse aquí. Pero ahora que no hemos llegado a un acuerdo, la realidad es que posiblemente este sea su último año como steeler. Nos ha quedado claro que la franquicia quiere pagar la posición, no al jugador“.

El ’26’ será el corredor mejor pagado esta campaña y su salario superará los 14,5 millones de dólares. El segundo de la lista no llega a 9 millones. Y es que su petición no iba tanto por pedir más dinero, sino un contrato a largo plazo en el que se valorase todo lo que él aporta. Bell es mucho más que lo que suma por tierra, líder del equipo en yardas y tercero en la NFL, también es una amenaza en el juego aéreo. Fue el año pasado el segundo jugador al que Roethlisberger más lanzó el balón, mezclando su función de corredor principal con la de receptor número 2, sólo por detrás de Antonio Brown.

Es difícil saber quién tiene los argumentos más acertados. Sólo el tiempo le dará la razón a los Steelers, que piensan que poco jugo queda por sacar de esas piernas, o al jugador, que ha sido valiente y ha decidido apostar por sí mismo otra temporada. Mientras, el resto de corredores de la liga esperan que Bell firme el gran contrato cuando termine la temporada 208-19. Porque si el mejor en su posición no consigue cerrar un buen acuerdo, ¿Quién podrá hacerlo?

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