El fútbol es efímero por naturaleza. Los éxitos apenas duran y las alegrías más vale vivirlas en el momento, porque de un día para otro puedes encontrarte con que todo lo construido en meses se viene abajo. Que se lo pregunten a Guardiola, que en la última semana ha visto como perderá para un tiempo a Agüero y Mendy, dos de las piezas clave para su nuevo proyecto en el Manchester City.

Porque después de un primer año difícil, eliminado en la Champions League por el Mónaco y finalizando tercero, a 15 puntos del Chelsea campeón en la Premier, los sky blues parecían haber enderezado el rumbo. Tras desembolsar otra millonada este verano, eso sí, el equipo de Guardiola marcha líder en la liga inglesa y también en su grupo europeo, contando por victorias todos los encuentros menos uno, en la segunda jornada ante el Everton.

Todo puede haberse ido al traste en unos días. El primero en caer fue Mendy, uno de los fichajes estrella, que en la última jornada se lesionó contra el Crystal Palace rompiéndose el ligamento cruzado. El lateral zurdo, clave en el nuevo sistema con carrileros que el técnico catalán ha implantado en el City este curso, no volverá para esta temporada y habrá que ver si llega al Mundial con Francia. Al menos, el jugador parece habérselo tomado con humor anunciando su “cesión al Lesionados FC”.

Y como las malas noticias no llegan solas, la mala fortuna también se ha cebado con Agüero. Y en este caso, lo que es peor, ni siquiera ha sido una lesión deportiva. El delantero argentino había viajado a Holanda en su día libre para asistir a un concierto de Maluma y sufrió un accidente de coche al salir. El taxi en el que viajaba se estrelló y Agüero tendrá que estar de baja varios meses tras fracturarse una costilla.

El Kun atravesaba un momento espectacular en este inicio de temporada, formando una gran pareja en ataque con el brasileño Gabriel Jesus. El argentino sumaba ya siete tantos, por cinco del brasileño, y su entendimiento era perfecto, algo que se verá cortado en las próximas semanas. Su baja, además, afecta de rebote a la necesitada Argentina, que esperaba a Agüero para los dos decisivos partidos de clasificación para Rusia 2018.