Si no ganas en la Fórmula 1, por lo menos aumenta tu fama (quizás tu fortuna) y diversifica. Es lo que debe pensar Fernando Alonso, que se ha sacado de la manga el objetivo de la tripe corona (Mónaco, 500 millas de Indianápolis y 24 horas de Le Mans) para darse incentivos deportivos y económicos en el tramo final de su carrera. Satisfecho de su primera experiencia estadounidense, el piloto español ha anunciado que participará en las 24 horas de Daytona, una oportunidad más para seguir haciendo las Américas, y, de paso, prepararse para la mítica prueba de resistencia francesa. Aunque para el público que no controla el mundillo del motor, lo de Daytona sólo le recuerde el mítico videojuego de arcade.

No, Alonso no correrá en un stock car como Tom Cruise en Días de Trueno (creo que es la segunda vez que uso esta referencia en Medallista, y me da miedo). Porsche es el fabricante más laureado en las 24 horas de Daytona, donde se usan prototipos y gran turismos. Un mundo distinto a la Fórmula 1, pero a Alonso le vale para prepararse para Le Mans y seguir aprovechando la veta que descubrió con su vitoreada participación en Indianápolis. Allí, a pesar de no acabar la carrera, brilló en los entrenamientos y durante la prueba, que lideró en varios instantes y tenía buenas oportunidades de ganar. Alonso salió reforzado de las 500 Millas como piloto y figura publicitaria, justo en su peor época de la temporada en McLaren.

«Creo que en Europa la presencia de Alonso fue de gran ayuda, no puedo cuantificarlo pero llegó en el momento oportuno, cuando estamos negociando los derechos de la prueba», reconoció Mark Miles, responsable mayor de la empresa que gestiona la Indy Car. Fernando Alonso, el piloto mejor pagado de la Fórmula 1 y atado a otro más en McLaren con futuro deportivo muy incierto, busca alicientes gracias a la gigantesca red de motorizaciones y contactos del gigante del motor británico. «Antes de ir a la Indy 500, nunca había conducido en un óvalo, y ahora sé que significa y cómo pilotar allí. Tengo ganas de regresar a Estados Unidos tras la gran experiencia de la Indy 500, tengo ganas de participar en otra carrera legendaria. Por mí, pilotaría todas las semanas«, abundó el asturiano.

En las 24 horas de Daytona, Alonso no conducirá un McLaren (por ahora) pero sí llega al equipo United Sports de la mano de un directivo de la marca británica. «Fernando y yo tenemos una relación de dos tíos que siempre hablan de carreras. Cuando otros salen los viernes para relacionarse socialmente, Fernando y yo  intercambiamos mensajes sobre cascos de carreras  o compartiendo fotos de coches y carreras molonas», dice Zak Brown, jefe de la escudería United Sports y directivo de McLaren. De fondo, las 24 de Le Mans y también la revalorización de la marca Fernando Alonso. Aunque sea dándose relevos con dos pilotos que parecen niños.

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