No hace mucho que André Villas-Boas era un cotizadísimo entrenador del fútbol europeo. Con éxito en el Porto y pasajes por los adinerados Chelsea, Tottenham y Zenit de San Petersburgo, la cuenta corriente del joven técnico portugués está más que saneada. Por si había dudas, cambió los petrodólares (o más bien gasodólares) del equipo ruso por el sueldo del fútbol chino, un deporte tan rico en su máxima competición como poco atractivo. En noviembre del año pasado, Villas-Boas sustituyó a otro profesional de los buenos contratos, Sven Goran Eriksson, al frente del Shanghai SIPG, un club de reciente creación. No le ha ido mal la temporada al luso, pero debió de ver que no daba mucho más de sí, así que se puso a buscar emociones fuertes en otro sitio. Y las encontró en el Rally Dakar 2018.

Villas-Boas ha confirmado su participación en la próxima edición de la mítica prueba automovilística de resistencia, para lo que ha roto su contrato con el Shanghai SIPG. Esta temporada, el club chino disputó por primera vez la Champions League asiática y cayó en octavos, fue tercero en la competición doméstica, le robó el goleador al Guangzhou Evergrande y fichó a Hulk por más de 50 millones de euros. Más el sueldo del prestigioso entrenador europeo que le diera sentido competitivo al experimento. Será por dinero. Pero Villas-Boas prefiere jugársela por los desiertos del Dakar 2018 que seguir entrenando en China. “Hablé con mi amigo Alex Doringer, director de KTM, y me comentó que necesitaría una preparación completa durante un año si quería conseguirlo, y que era mejor que pensara más bien en los coches. Así que me puse en contacto con el Team Overdrive, ¡y voy a estar en la salida!”, comentó el entrenador portugués en declaraciones remitidas por la organizadora del Dakar.

Villas-Boas ya ha disputado alguna prueba en Portugal pero en motos. La dificultad del Dakar para ese tipo de vehículos hace poco recomendable que un novato se arriesgue, así que el técnico luso se meterá en un coche junto al más experto piloto Rubén Faria, que ya ha disputado el mítico rally en la modalidad de dos ruedas. “Es un reto fantástico y creo que podemos hacer un buen Dakar, es decir, llegar al campamento todos los días y ¡no demasiado tarde!”, comentó Faria en la misma nota oficial. Un tío de Villas-Boas ya participó en el Rally Dakar de 1982, cuando aún salía de París. Ahora, el entrenador de fútbol en excedencia se puede permitir un año sabático de su deporte para preparar su particular aventura por las áridas pistas de Sudamérica.

Es la última deserción en el fútbol chino, después de que Paulinho mostrase el camino, Tévez dimitiera de siquiera intentarlo, Lavezzi planeé su salida, y ahora Villas-Boas cambia el fútbol por el coche. Parece que el dinero no basta.

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