Vamos a intentar darle perspectiva a la exhibición de David de Gea en el Arsenal 1-Manchester United 3. Así arranca su análisis del partido The Guardian: “¿Cómo es posible que el Arsenal no ganase este partido? Mejor borrad eso. ¿Cómo es posible que el Arsenal no ganase 6-3, o como muy poco no hubiese empatado?” Lo habéis adivinado: la respuesta a ese arranque es que De Gea lo paró todo. La actuación del portero español sostuvo al United en el Emirates, maravilló al normalmente parco en elogios José Mourinho e igualó un récord en la Premier League.

Las 14 paradas de De Gea ante el Arsenal iguala el mejor registro histórico desde que la Premier lleva en serio las estadísticas, concretamente desde el 2003. Las hubo de todos los colores: estiradas junto a los postes, paradas puras de reflejos, anticipación y la clásica intervención de De Gea, esa reacción de fútbol sala o balonmano con los pies, que en otros porteros parece un recurso desesperado o casualidad, pero que en el madrileño es ya una marca de la casa. El Arsenal chutó 33 veces, 15 de ellas a puerta, 14 paradas por De Gea, al que se le coló un balón de Lacazette. Al francés y a Alexis le sacó dos remates consecutivos con 1-2 en el marcador que pudieron cambiar el partido.

“Fue el jugador de la noche a kilómetros de distancia del siguiente. Tuvo una actuación increíble. Es un misterio que no hayamos marcado más goles“, alabó Arsene Wenger. Más explícito fue Mourinho, que esta vez no tuvo ni que acordarse de que le ganó un nuevo choque a su némesis francesa. “Hablé con De Gea tras el partido y le dije que hoy había visto lo mejor de un portero en todo el mundo. Necesitas que tu portero responda cuando el equipo lo necesita”, lisonjeó el portugués. Fue otra de esas noches un tanto rácanas del United, pero la victoria cayó de su lado a pesar del torrente de ocasiones del Arsenal y de la expulsión de Pogba.

Porque estaba De Gea de nuevo para marcar las diferencias, algo que viene sucediendo con excesiva frecuencia para un equipo con el presupuesto que maneja el Manchester United. El portero español se perfila así como la principal baza de los de Mourinho para encarar el derbi contra el City, que puede dejar casi sentenciada la Premier si los de Guardiola vencen. Mientras, De Gea se lo toma con tranquilidad, como si nada hubiese pasado. Otro día en la oficina.