Una condenada adecuada al espanto que provocaron sus actos. Larry Nassar, el doctor del equipo de gimnasia artística de Estados Unidos y de la Universidad de Michigan, pasará 60 años en una prisión federal por los abusos sexuales cometidos sobre atletas y el material pedófilo que acumuló durante años. Según la juez del distrito de Michigan, Janet Neff,  Nassar “nunca jamás debería volver a tener acceso a niñas y niños”.

La condena llega después de que el FBI localizase el pasado verano en un ordenador del facultativo decenas de miles de vídeos y fotografías que reproducían actos sexuales en los que participaban menores. Algunas de las imágenes se habían registrado en el domicilio de Nassar. Fue una investigación del periódico Indianapolis Star la que reveló hace más de un año una trama continuada de abusos a niñas en la Federación de Gimnasia durante 20 años con 368 víctimas.

Larry Nassar tiene pendientes de resolución otros dos juicios por abusos sexuales. El médico, de 54 años de edad, reconoció durante la vista contra él que abusó con sus manos de las deportistas que acudían a él con dolores de caderas o de espalda. Los 60 años de la pena ya confirmada comenzarán a contar cuando cumpla con las otras sentencias que se conocerán en el mes de enero. Además, más de un ciento de mujeres y jóvenes han presentado nuevas denuncias contra él.

Esta situación de abusos que se extendió durante años sin que la Universidad de Michigan o el programa del equipo olímpico estadounidense de gimnasia fuesen capaces de detectarla o atajarla, ganó notoriedad cuando varias campeonas olímpicas declararon públicamente que habían sido víctimas de Nassar. Especialmente reveladores fueron los testimonios de McKayla Maroney, quien contó que el médico “me había dado una pastilla para dormir en el vuelo y lo siguiente que sé es que estaba sola con él en su habitación de hotel recibiendo un ‘tratamiento’. Pensé que iba a morir esa noche”. Más recientemente Gabby Douglas, la primera deportista de raza negra oro olímpico en gimnasia, también se reconoció como perjudicada.

Los abogados de Larry Nassar presentaron un escrito en el que el agresor “lamenta profundamente el dolor causado en la comunidad”. Nadie siente pena al saber que él va a pasar el resto de su vida en la cárcel, ni tampoco hay ganas de perdonar. Aly Raisman, otra de las atletas olímpicas atacada por el doctor, escribió en The Players’ Tribune que “el abuso sexual no sucede en el momento. Es para siempre. La curación lleva toda la vida”.

 

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