Al Barcelona casi se le viene el mundo encima el pasado verano cuando el PSG llegó para arrebatarle a Neymar y el Real Madrid le pasó por encima en la Supercopa. Como si de una compensación del karma se tratase, desde entonces todo le ha salido a pedir de boca a los culés. El cuestionado fichaje de Paulinho parece ahora uno de los mejores movimientos de los últimos años, marcha líderes destacados en La Liga y acaban de fichar a Coutinho después de que el Liverpool le cerrase la puerta en verano. Y todavía falta la guinda del pastel, que puede colocarse en los próximos días si consiguen librarse de Arda Turan.

Porque la estrella turca ha sido uno de los grandes quebraderos para la directiva azulgrana en los últimos meses. Fichado a golpe de talonario (40 kilos) durante una sanción de la FIFA, el ex del Atlético de Madrid tardó seis meses en debutar. Tardó en adaptarse y terminó su primer año en el Barça con 25 partidos. 30 jugó la temporada siguiente, con bastante protagonismo en el inicio de un curso en el que terminó desaparecido.

Este curso, entre lesiones y otras extrañas circunstancias, Turan no ha jugado un solo minuto con la camiseta culé, lo que deja su última aparición como barcelonista en el lejano 26 de abril de 2017, hace casi un año. Con contrato hasta 2020, en Can Barça no cuentan con él pero parecían resignados a tenerlo en nómina al menos un año más, sobre todo cuando se esfumó la opción Galatasaray tras la contratación de Fatih Terim.

Hasta que un nuevo héroe ha aparecido para Bartomeu y compañía. Se trata de Göksel Gümüşdağ, presidente del Estambul Başakşehir. El mandatario turco, que ya ha reclutado para su proyecto a ilustres en su ocaso como Clichy, Inler, Elia o el mismísimo Adebayor, quiere dar un golpe sobre la mesa con la llegada de Arda Turan, un personaje que trasciende el deporte en su país.

Los focos que atrae Turan entre los suyos es tal, que el propio Gümüşdağ ha optado por hacer un comunicado oficial en la web del club para explicar el estado de la cuestión: “Tuvimos una serie de conversaciones después de que Arda viajase a Barcelona. Hay algunos avances positivos como resultado de la reunión del vicepresidente Mustafa Saral con los directivos del Barcelona y representantes del jugador. Yo vine a España para comprobar cómo de receptivo era Arda a la hora de jugar con nosotros y tratar el acuerdo entre los clubes. El jugador dijo que estaría encantado de llevar nuestro uniforme, que estaba listo para volver con ambición y ganas”.

El desenlace está próximo y parece haber predisposición por ambas partes, sobre todo en lo que se refiere al jugador y al club turco. El balón está en el tejado del Barcelona que, eso sí, todo hace indicar que tendrá que aceptar perder parte de la inversión que hizo por Arda. La duda está en si la directiva culé querrá tensar demasiado la cuerda para completar la goleada o se conformará con la victoria por la mínima que supondría, sin más, desprenderse de un jugador que no tiene ningún futuro en el Camp Nou.