En estos días que vivimos, donde queda constancia de todo lo que ocurre, tanto en la calle como en cualquier recinto deportivo, resulta difícil encontrar acciones que nos sorprendan. Y aún así, en otra muestra más de lo maravilloso que es el fútbol, el deporte rey lo sigue consiguiendo. Lo más curioso es que no se trata de ningún campo perdido en un encuentro de categorías amateur, sino que esta última tuvo lugar en un partido de la Ligue 1, donde el colegiado del Nantes – PSG, Tony Chapron, se volvió loco por un instante que lo perseguirá para siempre.

Fue en los instantes finales del encuentro, cuando Diego Carlos, central del Nantes, corría a la desesperada para frenar una contra y tuvo la mala suerte de tropezar con el árbitro, que cayó al suelo. A Chapron no le sentó nada bien y ya desde el suelo le lanzó una patada al jugador, que no daba crédito. El esperpento no se quedó ahí, sino que nada más levantarse le enseñó la segunda amarilla y lo expulsó ante la incredulidad Carlos y sus propios compañeros.

No se sabe todavía lo caro que le saldrá la acción al colegiado, pero la primera medida de la Dirección Técnica del Arbitraje en Francia lo ha suspendido de forma indefinida. Este miércoles tenía asignado un encuentro que ya no dirigirá. No es la primera vez que Chapron se ve envuelto en alguna polémica, tanto en el país galo como en competiciones europeas, pero nunca había llegado a un cruce de cables semejante.

Lo peor de todo, es que la disculpa del protagonista ha llegado, pero, al menos por sus declaraciones, no se le ve excesivamente arrepentido por lo que él califica de “error de apreciación”, según apunta L`Equipe. En su versión, explica que “fui golpeado por Diego Carlos. Con motivo de ese shock, sentí un dolor agudo en una lesión que sufrí recientemente. En un mal reflejo, extendí mi pierna hacia el jugador. Fue un gesto torpe e inapropiado“. Así es, para Tony Chapron todo lo sucedido fue motivado por un “mal reflejo”… Obviamente, las redes sociales fueron un paso más allá.