David Fizdale estaba disfrutando de la buena vida. Después de su tumultuosa salida de los Memphis Grizzlies, enfrentado más o menos abiertamente con la estrella del equipo, Marc Gasol, el técnico descansó un poco y luego se convirtió en una cara habitual de los análisis de diferentes vehículos de la ESPN. Recientemente, se convirtió en un hit en las redes sociales cuando se le pudo ver en la grada del Oracle Arena siguiendo un partido de playoffs de los Golden State Warriors, en actitud de hombre seguro de sí mismo acompañado de su bella esposa. Pero Fizdale no estaba del todo relajado. En su bolsillo, probablemente, su teléfono móvil vibraba con decenas de mensajes de aquellos equipos en los que dejó su currículum buscando otro empleo. La respuesta final está en la Gran Manzana: Fiz será el nuevo entrenador de los New York Knicks

Así lo avanza el especialista en primicias de la NBA, el infalible Adrian Wojnarowski. En principio, Fizdale firmará por 4 temporadas, lo que supone que los Knicks, la franquicia más disfuncional de la NBA con diferencia, pone en manos del carismático y enérgico entrenador el futuro del club a medio plazo. Y no es poca cosa, porque la temporada que entrará, la 2018-2019, es en la que Kristaps Porzingis acaba contrato y se convierte en agente libre. Es decir, la piedra filosofal de los Knicks, el que dio la tranquilidad a los responsables del equipo para enviar a Carmelo Anthony lejos, debe comprometerse por otros cuatro o cinco años con Nueva York, el único que puede ofrecerle el máximo de dinero al que puede aspirar el letón. 

U optar por otro equipo, por menos dinero, y abocar a los Knicks, lo más seguro, a completar una década sin playoffs. El equipo de la Gran Manzana ya lleva cinco años sin lograrlo, y la próxima temporada no pinta que vayan a poder romper la tendencia, porque Porzingis se perderá al menos la mitad de la competición recuperándose de su grave lesión de rodilla. Así que David Fizdale tendrá mucho trabajo dentro de la pista, dirigiendo un equipo sin demasiado talento a la espera de sus elecciones en el draft, y también fuera de ella. Tiene pinta de que buena parte de su empleo será seducir a Porzingis de que Nueva York es su futuro para poner su carrera colectiva a la espera de lo que hace individualmente. 

De hecho, la información de Wojnarowski es que la primera misión de Fizdale como entrenador de los Knicks es un viaje a Letonia para hablar con Porzingis y presentarse oficialmente. Seguro que el bueno de Fiz no había pensado en la Europa del Este para sus vacaciones de verano. Fizdale se labró una fama de entrenador joven, agresivo y con equipos fuerte defensivamente y con esquemas sencillos que exploten las virtudes de sus jugadores en ataque, con un muy exitoso primer año completo en Memphis Grizzlies. Y claro, su momento de gloria con una explosiva rueda de prensa tras el segundo partido de su eliminatoria de playoffs contra los San Antonio Spurs y su ya inmortalizado en camisetas Take that for data.

Pero las lesiones de Mike Conley, la vejez de Zach Randolph, el desastre del contrato de Chandler Parsons y los roces con Marc Gasol precipitaron su salida de Memphis Grizzlies, uno de los peores equipos de esta temporada. Primer ayudante de Erik Spoelstra en los Miami Heat durante la era LeBron James, se le atribuye una fuerte relación con los pesos pesados de aquel vestuario. De cómo maneje el de los Knicks (que le ha dado buenos dolores de cabeza a Jeff Hornacek antes de ser despedido) dependerá el futuro de David Fizdale. Y de que a Porzingis le entre por los oídos.

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