Croacia o Rusia será una de las semifinalistas del Mundial 2018. El combinado balcánico ha superado la feroz resistencia de Dinamarca en la tanda de penaltis, después de un disputado empate a 1 que pudo caer para cualquier lado. Ambos países perforaron la red enemiga en los primeros minutos y se midieron de tú a tú durante el resto del choque, rompiendo el equilibrio solo a través de los lanzamientos desde los once metros. Ahí se dio un espectacular duelo entre los dos porteros, que se saldó finalmente con triunfo croata. 

Después del tostón que había supuesto el choque entre España y Rusia, croatas y daneses se esmeraron por despertar al personal. Y de qué forma. Los nórdicos abrieron el marcador cuando aún no se había cumplido el minuto 2, después de un saque de banda que causó caos en el área balcánica. Después de varios rebotes, el esférico cayó en los pies de Zanka Jorgensen y el central del Huddersfield superó a Danijel Subasic con un disparo raso. Saltaba la sorpresa porque, aunque igualado, el choque de octavos partía con cierto favoritismo croata.

Sin embargo, poquísimo le duró la alegría a Dinamarca. Croacia fue una de las selecciones más notables en la fase de grupos y no se iban a rendir tan rápidamente. Ante Rebic y Sime Vrsaljko combinaron por la derecha y Mario Mandzukic empató la contienda tras un despeje errático de Andreas Christensen (que pegó en la cara de un compañero). Semejante inicio supuso un aviso para ambas selecciones, plagadas de talento en la medular y que desde ahí intentaron aprovechar esa capacidad para controlar la situación en su favor. 

El encuentro tenía un ritmo elevado y las ocasiones se sucedían. Subasic intervino cerca de la media hora para evitar el doblete de Jorgensen, mientras Ivan Rakitic con un lanzamiento lejano y Dejan Lovren con un testarazo amagaron con la segunda diana croata. Más cerca que todos ellos estuvo Christian Eriksen, cuyo centro se fue envenenando hasta golpear en la madera. Había sido un primer acto de alternativas y ocasiones, sin un dominador claro pero entretenido. 

Con el paso del reloj, el físico de los futbolistas empezó a menguar, y el enfrentamiento decayó con notoriedad. La mayoría de llegadas finalizaban ahora con chuts lejanos y el segundo duelo del día se encaminaba sin remedio hacia otra prórroga. Ahí Dinamarca salió mucho mejor, atrevida y acercándose con peligro a la meta de Subasic. A pesar de ello, la mejor ocasión la tuvo Luka Modric en la segunda parte, una pena máxima clara de Zanka Jorgensen sobre Rebic, el jugador croata al que nunca se le acaba la gasolina; claro que el madridista no contaba con el paradón de Kasper Schmeichel, mucho más portero que un simple apellido

Tanto Schmeichel como Subasic emergerían como grandes estrellas en la definitiva tanda de penaltis. El danés y el croata detuvieron un total de cinco, dos para el primero y tres para el segundo, a grandes lanzadores como Eriksen o Milan Badelj. Y aunque el meta del Leicester no merecía quedar eliminado por sus heroicidades, solo podía quedar uno y de eso se encargó Ivan Rakitic con el gol definitivo. Croacia se batirá con los anfitriones el próximo sábado buscando una plaza entre los cuatro mejores del mundo

No Hay Más Artículos