Hay dos trabajos envidiables en el mundo del fútbol español: ser Álvaro Negredo es uno; ser el agente de Álvaro Negredo es el otro. El delantero madrileño acaba de cambiar el Valencia por el Besiktas turco, por un modesto traspaso (2,5 millones de euros) pero un jugoso sueldo: 4 millones por dos temporadas, con opción a una tercera, a sus 31 años. Nada mal para un jugador propenso a las lesiones y cuya mejor etapa se remonta a cinco años atrás.

Y es que Negredo se convierte, con este último traspaso, en el segundo jugador más caro de la historia del fútbol español. Sólo le supera Fernando Torres, con sus multimillonarios traspasos al Liverpool y, sobre todo, al Chelsea. Según la base de datos de Transfermarkt, Negredo ha movido casi 79 millones de euros en traspasos (no se contabiliza el valor de cesiones rutilantez como las que le llevaron al Valencia desde el Manchester City, o al Middlesbrough desde el club che).

Sólo Torres costó más, y por detrás quedan Juan Mata y Cesc Fábregas, con unos 70 millones a sus cuestas. Álvaro Negredo le costó la friolera de 3 millones al Almería para sacarlo del Castilla. El Madrid lo recompró por 5, lo vendió por 15 al Sevilla, y Monchi lo convirtió en 25 después de que el madrileño dejara su mejor fútbol en el Pizjuán. El City lo compró y lo cedió al Valencia, que tras un año de cesión lo adquirió por el mismo montante que los de Manchester habían invertido.

En Valencia no le fueron muy bien las cosas ni al club ni a Negredo, considerado uno de los peores movimientos en la historia reciente de una entidad con muchos malos movimientos. Negredo no tuvo mal rendimiento en su cesión escapada de Mestalla en Middlesbrough (10 goles), pero no pudo evitar el descenso del equipo. Ahora lo intentará en el Besiktas, en una Liga donde se paga muy bien y para jugar competición europea.

El Besiktas sigue apostando por jugadores de amplia experiencia. El portero Fabricio, el lateral Adriano, Pepe, Quaresma, Ryan Babel… Y ahora Negredo, que sigue llamando la atención de clubes con aspiraciones, que quizás fichen más la promesa del futbolista que Negredo demostró en el Sevilla y por momentos en la selección española: fuerza, disparo y juego aéreo, velocidad para un tipo de su tamaño y cierta ductilidad en sus pies. Pero las lesiones y enfrentamientos con distintos técnicos han ido restando lustre a su carrera.

Por el momento, tenemos que agradecer a Negredo los momentos de gloria que han dejado en las redes sociales el anuncio de su fichaje por las Águilas turcas.

 

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