Los titulares de Paulinho empieza a justificar su fichaje por el Barcelona” tienen encerrada una trampa: es posible que el cuestionado brasileño acabe haciendo ver a la crítica y a la afición del Barça que es una pieza complementaria valiosa para la temporada posNeymar. Lo que difícilmente alcanzará a conseguir Paulinho es a amortizar su costosísimo fichaje, un precio desorbitado para un accesorio, por muy útil y contrastado que sea. Y por muchos partidos que pueda desequilibrar, como el 1-2 ante el Getafe.

El Barcelona sobrevivió en la localidad madrileña a uno de esos partidos trampa que se atraganta al equipo azulgrana en el último lustro. Campo pequeño, rival aguerrido, horario poco habitual, después de semana de Champions, además tras medirse al rival más fuerte del grupo. Suele haber bajón de tensión y rotaciones. Además, asomaron las lesiones (Dembélé pagó su falta de pretemporada con una lesión muscular) y jugadores como Iniesta pidieron un descanso a los 45 minutos. Era la ocasión para el fondo de armario de Valverde, y por unas cosas u otras, al Txingurri le salieron bien las apuestas.

Denis Suárez primero y Paulinho después voltearon un partido que el Getafe había puesto caro, siendo mejor en el primer tiempo y tirando al palo justo antes del 1-2 definitivo marcado por el brasileño. Paulinho tiene en sus goles el principal argumento para colarse en las alineaciones del Barça. Es un llegador consumado, y si interpreta el juego de Messi y Suárez como hizo en Getafe (esa carrera al espacio intuyendo la diagonal preferida del pase de La Pulga generada por el desmarque del uruguayo), puede ponerse las botas. En su gol hay un giro de tobillo para un remate más difícil de lo que parece que aquilata su condición de centrocampista con olfato.

El caso es que Paulinho lleva seis goles en partidos oficiales en los últimos partidos de máximo nivel que ha disputado. Sigue respondiendo a la confianza de Tite con tantos decisivos para que Brasil tenga el pasaporte para Rusia 2018 hace semanas. Y si miramos este gol en el hat trick que le hizo a Uruguay, veremos que Paulinho ve en la arrancada de Neymar lo mismo que hizo Messi en Getafe. Esa interpretación del juego puede darle réditos al Barça, sobre todo en situaciones de atasco. Otra cosa es que eso valga 40 millones más variables.