Karim Benzema lleva ocho años siendo el centro de las críticas en el Madrid cada vez que las cosas van mal. Gran parte de la afición blanca, y del fútbol en general, no acaba de comulgar con esa imagen fría, de indiferencia que a veces transmite el francés, a la que no ayuda sus incidentes extradeportivos. Se le pasa factura por cada ocasión fallada sin mirar las que crea constantemente para sus compañeros. El talento siempre bajo sospecha.

El último en subirse al carro de las críticas contra Karim fue Gary Lineker. El punta no estuvo demasiado acertado en la finalización contra el Tottenham y el ex jugador inglés, ahora comentarista, se refirió a Benzema como un jugador sobrevalorado.

Por suerte para él, sus compañeros son conscientes de que lo que aporta el francés va más allá de los goles. Porque en un equipo que cuenta con Cristiano Ronaldo para materializar las ocasiones, quizá sea más necesario alguien que los cree. El último en salir en su defensa ha sido Zidane, poco dado a declaraciones que subidas de tono, pero que esta vez ha querido poner en su sitio a Lineker por las críticas a su compatriota: “La gente que sabe de fútbol, sabe que es una vergüenza decir eso de Karim. Para mí es el mejor, con diferencia. Parece que aquí el nueve tiene que meter 50-60 goles, Karim no los va a meter. Va a meter 25-30 y va a ayudar que se marquen otros 30-40“.

El conjunto blanco no ha empezado de la mejor manera la temporada, sobre todo en el Bernabéu, y Benzema vuelve a estar en el centro de la diana. Siempre moviéndose en los extremos, como cualquier genio. Hace unos meses era un héroe tras su última obra de arte y Deschamps un villano por seguir dejándolo fuera de la selección francesa. Hoy es un delantero sin gol que mañana ante el Eibar puede recibir otra ración de críticas si no ve portería. Así vive Karim, sobre el alambre. Para casi todos menos para Zidane, cuya opinión es la que más debe importarle al delantero.