Desde aquí, os lanzamos un reto a los lectores de Medallista: encuentren en los medios que cubren con detalle la actualidad del Real Madrid y del Barcelona un detalle interesante de los partidos de ambos en Liga este fin de semana. Por favor, porque nosotros no lo hemos encontrado. Odiamos esas semanas en las que los dos grandes del fútbol español parecen decir con su fútbol apático que la Liga les incomoda. Suelen ser esos partidos después de jugar la Champions League (como esta semana, agravada con la reciente actividad de las selecciones), en los que hay un vacío de fútbol y un descenso de intensidad. Ocurrió con el Barcelona ante el Málaga en un partido cuesta abajo tras un grueso error arbitral, y también lo hizo el Madrid ante el Eibar, con un gol en propia puerta que rompió un choque sin brillo alguno.

La prensa se recrea en polémicas sin demasiado recorrido (como la de Benzema, Lineker y Zidane) o pone el foco en aquellos jugadores que no responden a la expectativa que siempre crean las estrellas de Madrid y Barça (en este caso les toca a Luis Suárez y a Cristiano Ronaldo, que tendrían que afrontar un montón de preguntas sobre por qué no marcan en el caso de que alguno diera alguna vez una entrevista; nunca lo hacen). Partidos como el del Barça ante el Málaga o el del Madrid ante el Eibar (un equipo el vasco en problemas esta temporada y del que los blancos tampoco es que abusaran) dejan fríos al aficionado más fanático de los dos grandes y provocan bostezo y desinterés en el resto.

El 3-0 del equipo de Zidane brilla más en el marcador que en el campo: volvió a ver puerta con algo de fortuna Marco Asensio (que estaba empezando a preocupar con su caída de rendimiento) y Marcelo culminó en gol la única jugada de mérito de los 90 minutos. “Lo bonito es que veis siempre lo malo. Pero sí, nos ha faltado fluidez. Lo más importante era ganar, meter goles, y sobre todo mantener la portería a cero. Podemos estar contentos con la actuación de todos”, lanzó Zidane a los periodistas. Nos damos por aludidos.

Y no todos se fueron contentos: Cristiano Ronaldo montó su habitual numerito cuando no ve puerta, frustrado por no se sabe muy bien qué. El Real Madrid, mejor que nadie, debería saber que partidos como los del Eibar son los que le tienen a remolque en la Liga española: sus tropiezos ante equipos menores en el Bernabéu le han dado ventaja al Barcelona en el torneo local. Ahora el equipo de Zidane debe remontar, o si no, motivarse con la Champions: ahí sólo con oír el himno la historia cambia y partidos como los que hizo ante el Eibar parecen lejanos como un exoplaneta.