Keylor Navas, lesionado, no pudo defender la portería de Costa Rica frente a España. Al portero del Real Madrid seguro que no le preocupó tanto la goleada encajada por sus compatriotas como lo que veía en la meta rival. Allí debutaba como titular con el combinado local Kepa Arrizabalaga. En el banquillo se sentaba David De Gea, el portero por el que Navas tuvo que subirse a un avión destino a Manchester que nunca despegó a causa del fallo de un fax en las oficinas del Santiago Bernabéu. Quién les iba a decir entonces a Navas y a De Gea que compartirían una preocupación común: el meta vasco amenaza con usurparle la portería blanca a su actual propietario y al aspirante.

Kepa tiene 23 años y solo ha jugado 33 partidos en Primera División. En los diez que lleva esta temporada ha encajado 15 goles en la retaguardia de un Athletic de Bilbao zozobrante. Ninguno de esos datos arredra a los ojeadores que advierten en él un talento fuera de serie para desenvolverse en una de las posiciones más complicadas del fútbol, donde la veteranía y la experiencia acostumbran a resultar fundamentales.

El chaval quema etapas a toda velocidad. Tras su paso por el Valladolid en Segunda División, y ante el interés de otros clubes como el Deportivo, los leones lo subieron a la primera plantilla. Dada su progresión, durante la pasada campaña Iago Herrerín tuvo que salir cedido al Leganés en el mercado de invierno, mientras que Gorka Iraizoz, con quien alternó la portería vasca, acabaría perdiendo la titularidad ante el joven.

El preparador de porteros del Madrid, Luis Llopis, que supervisó a Arrizabalaga cuando era alevín, describe en El País las características del meta: “No comete muchos errores. Hace las cosas con criterio y transmite sensación de poso. En el inicio del juego da mucha tranquilidad. Tiene margen de mejora en la acción defensiva en portería. Por ejemplo, tiene que evolucionar en el juego aéreo, en donde debe aprender a decidir a colocarse y actuar”.

Sus carencias no importan. El madridismo ya ha decidido. En el club merengue no valoran las decenas de paradas salvadoras de Keylor Navas y estos partidos con Kiko Casilla titular demuestran que el recambio no está a la altura. Los mismos que se hartaron de la larga etapa de Iker Casillas guardando las redes del Bernabéu, quieren ahora otro meta joven para una larga etapa. Iba a ser De Gea, podría haber sido Donnarumma (pero nadie quiere tratar con Mino Raiola), y semeja que va a ser Kepa. La maquinaria mediática del club blanco ya ha comenzado a disparar hipérboles sobre el talento del portero para justificar el desembolso.

Mientras tanto, el cancerbero vasco intenta abstraerse del ruido. “Trato de centrarme en lo mío, eres consciente, lees, escuchas, pero siempre sabiendo de dónde vengo y a dónde quiero ir”, declaró tras el partido de la selección. Y es ahí donde el hype Arrizabalaga amenaza con abrir otro debate. Cuanto más aumente el runrún acerca de su traspaso al Madrid, más gente se preguntará si no merece también la portería de España para el Mundial.

Aquel fax que llegó tarde puede ser el menor de los problemas de De Gea con el Real Madrid.

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