Muchas cosas pasaron en el esperado derbi de Madrid entre Atlético y Real. Pocas de ellas directamente relacionadas con la belleza del fútbol. Hubo patadas entre Carvajal y Lucas Hernández, un pelotazo de Correa en la cabeza de Benzema, a Sergio Ramos le reventaron la nariz de una patada en la disputa de un balón en un córner, se pidieron varios penaltis por manos y tropezones varios… Hubo mucho menos paradas: Kiko Casilla y Oblak apenas la olieron. Es un resumen burdo pero aproximado de lo que fue el Atlético de Madrid-Real Madrid, un 0-0 que dio como ganador sin comparecer al Barcelona. El sieso y aburrido equipo de Ernesto Valverde lleva dos meses jugando mal, pero su victoria un rato antes en Leganés, a unos kilómetros del Wanda Metropolitano. le deja a 10 puntos de los grandes madrileños.

Una ventaja que se antoja difícilmente salvable, y no sólo por la cuantía. Las sensaciones que transmiten Atlético y Real Madrid no son las mejores desde hace semanas. Los dos tienen muchos problemas para hacer gol, les falta chispa creativa, y sus banquillos flojean. Lo demostraron en el derbi. Arrancó mejor el Atlético, pero Correa desaprovechó dos entregas erróneas de la zaga del Madrid para no definir ante Casilla. Luego, el Madrid tomó las riendas escorado a su banda izquierda, donde Marcelo e Isco se asociaron saltando la zanja del centro del campo. Pero el Madrid echa de menos la chispa de Benzema y que Cristiano Ronaldo remate. A este paso, el portugués podría desear no ya siete hijos y siete Balones de Oro, sino siete goles en Liga.

Y si Cristiano no está fino, el equivalente rojiblanco igual o peor. Era desesperante para el espectador ver a Antoine Griezmann recular cada vez que recibía la pelota en la frontal del área, sin arriesgar un chut, un regate o un pase incisivo. El Atlético pudo correr en algunas fases del partido y el francés no apareció. Cuando fue sustituido por el inferior en nivel Gameiro y el ya caduco Fernando Torres, la afición del Atlético le silbó, decepcionada por su actuación y cansada de sus mensajes públicos. El partido pudo decidirse en el correcalles final de los últimos 15 minutos, con los dos equipos muy cansados de pegarse, chocar y correr detrás de la pelota. Pero al Atlético le faltó un pase (sobre todo a Carrasco) y al Madrid ideas, porque ni Kroos, ni Modric ni Isco ni Asensio fueron capaces en medio de la maraña tejida por los rojiblancos. Para más inri, el veterano Juanfran le ganaba un sprint a Cristiano Ronaldo que provocaba la sorpresa de todos…

“Los puntos están ahí y no pasa nada. Esto es muy largo. Con el partido que hicimos, merecíamos más. Merecíamos más esta noche y no se ha podido. Paciencia. El camino es el bueno.  ¿Son muchos 10 puntos? Sí. Pero esto cambiará porque el Barça no va a puntuar siempre y tenemos que estar ahí”, dijo Zinedine Zidane tras el encuentro. Públicamente, el francés sigue negando los síntomas que su equipo muestra desde ya hace demasiado tiempo. Ni siquiera tras la evidencia de que en Europa también el Madrid está carente varía su discurso.

“El segundo tiempo fue clásico de derbi, que pudo ganar cualquiera. Pero las más claras fueron las de Correa y Gameiro. Luego ellos demostraron su fútbol por todas partes y nosotros trabajamos muy bien colectivamente. Solo faltó claridad para mejorar las transiciones defensa-ataque”, se consoló el Cholo Simeone. El Atlético, tras el batacazo de Champions, se aleja del primer puesto en Liga pero al menos sigue sin perder. La cosa está en que jugando así y sin la chispa de Griezmann, puede no ganar los suficientes.