Arda Turan jugó unos 3.300 minutos en su última temporada en el Atlético de Madrid, antes de que el Barcelona pagase casi 40 millones de euros por el traspaso del genio que ponía la chispa en el aguerrido grupo de Simeone. Esa cifra palidece ante los algo cerca de 2.800 minutos que el centrocampista turco ha jugado en las tres temporadas que lleva en la Ciudad Condal. Incluidos los jugados en la presente campaña: un total de 0 minutos. Algo bueno se puede decir de Arda Turan, sin embargo: no es un suplente incómodo.

Arda Turan no parece excesivamente preocupado por el hecho de que Ernesto Valverde no tenga ninguna intención de darle bola esta temporada. A sus 30 años, el mediapunta otomano está en un momento clave de su carrera, en plena madurez, pero no juega con regularidad desde hace tres años. La temporada pasada, participó con Luis Enrique en la mitad de partidos y llegó a marcar 13 goles en todas las competiciones y repartir un buen puñado de asistencias (la mayoría de estos hitos en partidos secundarios del Barça). Pero nada de eso parece valer para Valverde, que mira a la actitud desentendida de Arda Turan con sospecha, y no le encuentra encaje, por más que la mejor versión del turco en el Barça haya sido como pieza de recambio en el tridente.

Pero ni la baja de Dembèlè ni la lesión de Sergi Roberto ni la iregularidad de Iniesta le han permitido a Arda Turan asomar la cabeza. La directiva del Barcelona se tira de los pelos porque en los meses pasados rechazó una suculenta oferta de China por el turco, a petición de Luis Enrique, que creía en la mejor versión del jugador para ayudar al menguante juego del equipo. Así las cosas, para el genial mediapunta la solución parece cada ve más abocada a un regreso a casa: el Galatasaray supuestamente le quiere de vuelta en el club donde es ídolo absoluto.

¿Es ideal el regreso? Arda Turan sabe que es un ídolo absoluto en Estambul y si ya en Barcelona se le acusa de cierta disciplencia, es lícito dudar de su implicación máxima al recibir la camisa 10 del Galatasaray. Algo parecido ocurrió con la selección de Turquía, fracaso estrepitoso en la fase de clasificación para el Mundial de Rusia y que terminó con Arda Turan expulsado del equipo nacional tras encararse con un periodista. “Es una muy buena opción. Tenemos algunos jugadores lesionados y Arda puede ser el nombre que necesitamos en la línea ofensiva. Es un jugador de equipo completo. Arda es un futbolista que me gusta. Es trabajador”, dice el exfutbolista croata Igor Tudor, entrenador del Galatasaray, un equipo que necesita estímulos ante el crecimiento del Besiktas en los últimos años.

La prensa de Barcelona asegura que este lunes Arda Turan le ha pedido a la directiva del club que le deje salir en el mercado de invierno. La última vez que vimos al futbolista fue junto a otros dos jugadores turcos (entre ellos su supuesto heredero, Emre Çolak, otro suplente en el Deportivo de La Coruña), sentados en un banco en el centro de Barcelona como quien ve la vida pasar. Quizás Arda Turan ya se haya cansado de eso. Quizás quiera volver a sentirse futbolista y no pasar los otros dos años de contrato que le restan en una poco insoportable intrascendencia.

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Abili kardeşli .. iyiki varsınız

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