En Formentera miran con envidia hacia Lleida. No se trata de desmerecer al Alavés, finalista de la pasada edición de la Copa del Rey, pero cuando un equipo de Segunda División B hace la gesta de llegar a octavos de final espera que su esfuerzo se vea colmado con un rival de Champions League. El conjunto balear viajará a Vitoria y el catalán, agraciado a priori con uno de los premios del sorteo, podrá pisar el Wanda Metropolitano. La satisfacción también va por barrios entre los favoritos. El Real Madrid se enfrentará al Numancia de Segunda División y el Barcelona acaba de comprobar en La Liga que tiene un hueso duro de roer en el Celta de Vigo.

A continuación detallamos las eliminatorias programadas para el 3 y el 10 de enero de 2018:

· Celta – Barcelona: el equipo gallego, que vive uno de los mejores momentos de su historia, hace años que busca llevar el primer título a sus vitrinas. Apuesta con fuerza por los torneos coperos y solo el Alavés lo frenó en las semifinales de la pasada temporada. En el último precedente ante el Barcelona, en 2001, los gallegos se clasificaron para la final. Los culés, por su parte, seguro que no contaban con tener que centrarse en la Copa hasta las rondas finales, cuando la proximidad de un trofeo afila sus prestaciones. En esta ocasión necesitarán activarse mucho antes si quieren avanzar ante los vigueses.

· Numancia – Real Madrid: el equipo soriano debe mucho a la Copa del Rey. Su gesta de 1996, cuando puso contra las cuerdas al Barça de Cruyff en los cuartos de final, ayudó al crecimiento del club, que saltó de Segunda B a la categoría de plata, donde se han estabilizado ya para décadas. Actualmente son quintos y luchan por el ascenso a Primera. El Real Madrid, ofuscado en La Liga, no despreciará la Copa este año. Le ayudará la vuelta en el Bernabéu, porque en la ida tendrá que enfrentarse al Numancia y a Los Pajaritos, un campo gélido durante el invierno.

· Lleida – Atlético de Madrid: el equipo catalán ya protagonizó una proeza al remontar de manera improbable a la Real Sociedad en dieciseisavos de final. La recompensa a su éxito va a consistir en pisar el flamante Wanda Metropolitano, donde el ímpetu del equipo local dependerá muy mucho de lo que suceda esta semana en Champions League, donde los colchoneros se juegan el porvenir de su temporada europea. Si fracasan, la Copa del Rey les parecerá algo más que un consuelo.

· Formentera – Alavés: esta temporada de los vascos no es la pasada, cuando sobrepasaron todas las expectativas de un recién ascendido a Primera: salvación desahogada y final de Copa. El conjunto que ahora dirige Abelardo bastante tiene con salir a flote en La Liga. Por ahí puede consolarse el Formentera, que tal vez deseaba un rival de mayor fuste aún: avanzar a cuartos de final tal vez no resulte una quimera.

· Cádiz – Sevilla: un duelo de potencias andaluzas. El Sevilla es claro favorito frente a un rival que está tercero en la Segunda División. Aun así, es seguro que los gaditanos no se sienten inferiores en apoyo e impacto cultural en el fútbol español al cuadro hispalense. Cabe esperar un enorme ambiente en esta eliminatoria.

· Leganés – Villarreal: el cuadro pepinero parece un reflejo del Alavés de la pasada campaña. Con una holgura clasificatoria inesperada en la competición liguera, los de Asier Garitano pueden pelear en el torneo copero sin sentirse inferiores a su rival, del que solo los separa un puesto en la tabla de Primera. El Villarreal, por su parte, vive una situación semejante a la del Celta: la Copa semeja el escenario más factible para experimentar qué se siente al celebrar un título.

· Las Palmas – Valencia: dos situaciones diametralmente opuestas se enfrentan en esta eliminatoria. El Valencia es la sorpresa de La Liga y, con Marcelino en el banquillo, es un muestrario de certezas a la hora de diseñar y ejecutar su plan. El equipo isleño, por contra, lleva toda la temporada sumido en la zozobra, con un cambio de entrenador tras otro. Ahora llega Jorge Almirón, seguramente más preocupado por sumar puntos que rondas.

· Espanyol – Levante: una molestia para ambos conjuntos. De este emparejamiento saldrá el cuartofinalista menos satisfecho. Ahora mismo la Copa se les aparece a barceloneses y valencianos como un inconveniente. Mucho más les preocupa su enorme irregularidad en la competición que premia justo lo contrario, hecho que los mantiene más cerca de los puestos de descenso de lo que quisieran.