Diego Rolan está viviendo unos meses de lo más ajetreados. Mudanza de Burdeos a Málaga incluida, algo que ahora parece la menor de sus tribulaciones. El delantero uruguayo atraviesa por horas de incertidumbre por culpa de unas serias molestias en el tendón de Aquiles, que amenazan su temporada. Y quizás algo más, porque Rolan estaba en Málaga sólo de paso. En teoría. O no. No está muy claro. La aventura de Diego Rolan en España no puede ser más accidentada, y eso que no ha hecho nada más que empezar.

Todo comenzó en verano, cuando el presidente del Girondins de Burdeos sorprendió a todo el mundo anunciando que Diego Rolan se iría cedido al Deportivo de La Coruña. El primer sorprendido (o eso dijo) fue su homónimo en el club español, que dijo no saber nada de la historia. Pocas horas después, se anunciaba la llegada del punta uruguayo a un equipo español, sí, con camiseta a rayas blanquiazules, también, pero en el sur del país, no en el norte: el Málaga. Podría ser un error si no fuese por que el máximo responsable del Girondins debería saber una cosa así. Un par de días más tarde, la prensa informaba de que en realidad Málaga es una estación de paso para Rolan, y que su destino final será, efectivamente, el Deportivo.

Parece que hay un acuerdo que nadie quiere desvelar de cara a la próxima temporada. “No es que no me guste mucho hablar es que tampoco tengo por qué hablar de eso. Lo único que tengo que hablar es de mi club actual, que es el Málaga”, declaró recientemente Diego Rolan a la prensa andaluza. La ingeniería financiera del acuerdo entre Deportivo, Girondins y Málaga (que aún podría comprar al delantero) es una de las operaciones más extrañas del mercado futbolístico reciente. Rolan, de 24 años, jugó 5 en Burdeos, donde marcó 38 goles en 149 partidos. Salió lesionado de Burdeos y un poco de uñas con el entrenador, y desde su llegada al necesitado Málaga se convirtió en imprescindible.

Pero sus cuatro goles en 10 partidos (3 en Liga, otro en Copa) se han visto oscurecidos por una lesión muscular y ahora por una sospecha de grave herida en el tendón de Aquiles, que de confirmarse pondría en peligro su temporada en el Málaga (y quién sabe si algo más a largo plazo). Las lesiones son el último elemento de la accidentada aventura de Diego Rolan en España, a donde llegó para luchar con Maxi Rodríguez la plaza de acompañante de Cavani y Luis Suárez en la selección uruguaya para el Mundial de Rusia 2018.