“Este partido no significa nada si en el siguiente no metemos las mismas ganas que hoy. Porque si las metemos, habrá más oportunidades de ganar”. Zinedine Zidane lleva semanas intentando convencer desde la sala de prensa que el Real Madrid no estaba en crisis de juego, sino de resultados. Que era cuestión de convertir en un porcentaje mayor las ocasiones que tenían en gol. Ante el Sevilla, tras el convincente 5-0 de su equipo (todos los goles en un primer tiempo arrollador), el técnico francés apeló a lo intangible, a las ganas, al aspecto obrero del fútbol para un equipo multimillonario. Siempre que se apela a esa vertiente del juego cabe el riesgo de insinuar que antes no existía. Sea por las ganas, sea por la flojera de un Sevilla decepcionante, el Real Madrid se reencontró con su mejor cara en la Liga, el torneo donde más le estaba costando dar su nivel.

El debate de las ganas en el fútbol es tan viejo como el propio juego. Para más inri en la visión de Zidane, el Real Madrid goleó en su partido más redondo con Isco fuera del equipo. Es decir, el día que Zidane elogió las ganas y el acierto de los suyos, el mejor futbolista de la temporada del Madrid no participó. Es así de caprichoso el fútbol. También tenía el equipo blanco bajas en defensa. Achraf sigue ganándose un lugar en el Madrid con un gol, Vallejo y Nacho dejaron a cero la portería. Para redondear la faena, Cristiano Ronaldo hizo dos goles, uno de penalti y otro atacando al espacio tras un gran pase de Marco Asensio, que volvió a brillar después de un tiempo sin hacerlo. Cinco goles el día que CR7 ofrecía su quinto Balón de Oro.

Zidane pudo dar minutos a muchos jugadores poco habituales o, al menos, no titulares indiscutibles. Fue una tarde plácida en el Bernabéu, de las que no abundaron esta temporada en Liga. “Yo estoy contento por el partido de todos, hay jugadores que no jugaban, vamos a dar minutos a todos. Al final creo que lo más importante es que todos están enchufados y cuando tienen la oportunidad lo hacen bien y es lo importante para un entrenador. El resto, cada uno puede opinar. Siempre vamos a cambiar y vamos a necesitar a todos, son todos buenos”, se congratuló el entrenador francés.

El Real Madrid viajará en breve para los Emiratos Árabes para disputar el Mundial de Clubes, primero en semifinales ante el Al Jazira y después, en la final, teóricamente ante el Grémio brasileño del locuaz Renato Gaúcho. Zidane querrá entonces “las ganas” que permitan al equipo blanco un nuevo título internacional. Y, sobre todo, encontrar la regularidad y el mejor nivel constante del Madrid.