Con algo de perspectiva, la derrota en el derbi levantino contra el Villarreal (0-1 para los castellonenses en Mestalla) ya no le parecerá algo tan grave a Marcelino García Toral. De una derrota te recuperas. De un accidente de tráfico, no siempre.

El vehículo que conducía el entrenador del Valencia atropelló a un jabalí en una carretera de Logroño a las 23:30 horas del sábado. El técnico viajaba con su familia camino de su Asturias natal. Su mujer resultó herida leve, mientras que él y su madre, de 81 años, requirieron ingreso hospitalario en la capital riojana. La octogenaria padeció lesiones de carácter grave, pero el entrenador ya recibió el alta médica, según informó el propio club de fútbol.

Según la agencia EFE, Marcelino y su familia pasarán las fiestas de Navidad en Gijón, siguiendo en plan previsto, pese a haberse llevado “un susto importante” en el suceso registrado en el kilómetro 124 de la autopista AP-68 en sentido Bilbao. Quien no lo contará será el jabalí, que falleció en la carretera a causa del impacto contra el automóvil.

El accidente supone una nota negativa más para el final de año del entrenador. Tras convertir a los chés en el conjunto revelación de La Liga, capaz de disputar por momentos la hegemonía del Barcelona en el torneo, las prestaciones del Valencia han disminuido estas últimas semanas, con tres derrotas, un empate y una sola victoria en los cinco últimos partidos. El Valencia ha caído al tercer puesto de la clasificación y tiene 34 puntos, once de desventaja con un Barça que se embolsó medio título con su triunfo en el Santiago Bernabéu frente al Real Madrid.

Pese a la caída de rendimiento, la siempre crítica afición de Mestalla “está satisfecha con lo que vio”, celebró Marcelino en la rueda de prensa posterior a la derrota en casa. “Siempre hay cosas peores”, debió de pensar horas después, cuando se estrelló contra un jabalí.