Es un símbolo de lo que ocurrió con el Barcelona esta temporada. La defensa azulgrana era un bulto sospechoso porque Mascherano decayó de manera abrupta y Vermaelen no jugaba nunca. He ahí que el más que emergente Umtiti se lesionó y se abría la perspectiva de hecatombe para el equipo de Ernesto Valverde, tan asentado en Ter Stegen como en Messi. Pero la inercia del Barça es buena, y Vermaelen también: el belga está consiguiendo mantenerse sano y demostrando su mejor nivel, más que suficiente para competir sin que se note y hasta mejore la salida de pelota. Con Vermaelen el Barça sólo sabe ganar, y el rendimiento del central es suficiente para darle puerta de manera definitiva a Mascherano y quedarse con tres defensas en esa demarcación, uno de ellos aún lesionado. Para cubrirse las espaldas, sin embargo, llegará Yerry Mina.

Yerry Mina tiene 23 años y es internacional por Colombia. Jugará el Mundial de Rusia si nada extraño sucede en estos meses. Lleva dos temporadas jugando en Palmeiras a pesar de que tanto el jugador como el club brasileño sabían desde el primer momento que acabaría en Barcelona. Estaba previsto que sucediera tras Rusia 2018, pero el equipo catalán ha adelantado un poco los plazos y al Palmeiras le importa relativamente poco porque así gana un poquito más de dinero. Yerry Mina mide 1.95 metros y marca bastantes goles para ser central. Tiene una salida de balón decente y una capacidad física imponente.

Con Palmeiras, Yerry Mina fue campeón de Brasil pero no pudo plasmar en la Libertadores el dominio en el torneo local. Sufrió una lesión medianamente grave en un pie que le tuvo un par de meses y medio de baja. En principio, el colombiano está proyectado para ser el cuarto central del Barcelona, un puesto poco agradecido pero que en estos momentos le da a Valverde más tranquilidad por el historial de Vermaelen, más que otra cosa. Además, pronto comenzarán las eliminatorias de Champions, de Copa, las lesiones, las sanciones…

¿Es mucho riesgo apostar por un joven futbolista sudamericano sin experiencia en Europa para el máximo nivel de competición en el mundo? Es posible. Pero Mascherano está en retirada, camino del fútbol chino mediante un jugoso traspaso para la edad y el nivel del central argentino, y el Barça rejuvenece su línea de centrales con Umtiti y Yerry Mina mientras exprime a Piqué y cruza los dedos con Vermaelen. Todo a un modesto precio de unos 12 millones de euros, una nimiedad comparado con lo que pagó el Liverpool por Van Dijk, simplemente para poder meterse en Champions.

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