Ernesto Valverde es un tipo con apariencia de sensato, sin estridencias en sus comparecencias públicas ni en su comportamiento. Por eso, su advertencia en la previa de la ida de los octavos de final de Copa del Rey no cayó en saco roto ni oídos sordos. “El Celta es de los peores rivales que nos podemos encontrar, por lo que estamos viendo. Juega bien, presiona bien, y nos tiene tomada la medida”, dijo el técnico vasco antes de viajar a Vigo sin Messi, Iniesta ni Luis Suárez. El partido le dio la razón a Valverde: el 1-1 deja al Barça en franquicia en la eliminatoria copera, pero volvió a poner en valor al Celta, un equipo que en los últimos años ha cosechado resultados por encima de las posibilidades de cualquier equipo en España menos el Real Madrid.

Con este empate, el Celta se reparte los últimos 8 duelos contra el Barcelona con tres victorias para cada uno y dos empates. La diferencia de presupuesto y de plantilla es grande, pero el equipo vigués lleva años de sólido proyecto deportivo y atractiva propuesta futbolística, que se le atraganta a los azulgrana tanto en Balaídos como en el Camp Nou. La última vez, en Liga, el Celta acarició la victoria con un 2-2 jugado de tú a tú. Ahora, en Copa, el equipo de Juan Carlos Unzue volvió a plantar cara a los catalanes, que se adelantaron con un gol de Arnáiz, el joven del filial culé que acumula tres goles en otros tantos partidos coperos con el primer equipo.

Pione Sisto, el mejor asistente de la Liga española, empató antes del descanso en una jugada en la que el Celta tuvo tres oportunidades para marcar y lo hizo a la tercera, con la defensa del Barcelona aturdida por el bombardeo. Sin Messi ni Iniesta, el juego azulgrana se resintió en su brillantez pero las ocasiones llegaron desde una acción individual de André Gomes (de la que surgió el gol), y desde las apariciones de Semedo y Dembelé. El francés pudo marcar en su regreso tras la lesión muscular que ha frustrado sus primeros meses como jugador del Barça. Sergi Roberto tuvo en su cabeza la victoria, pero al igual que Busquets antes, encontró el poste.

El Celta, con Emre Mor y Aspas afilados, siempre amenazó en un partido jugado de tú a tú. Pero el Barça, a pesar de la falta de sus mejores cerebros, tuvo ocasiones para irse a casa con un resultado mejor. “No puedo fallar esas oportunidades”, se lamentaba Denis Suárez tras el partido, tras una chance perdida en el segundo acto. “El Celta irá al Camp Nou a jugársela, aquí no hay favoritos, todo está por decidir y nosotros sabemos del potencial del rival. Estamos precavidos. En los primeros veinte minutos del segundo tiempo pudimos llevarnos el partido, pero no estuvimos acertados. Aun así, estoy contento”, dijo Valverde tras el 1-1. Está precavido porque el Celta ya le dio un serio disgusto al Real Madrid el año pasado en la misma competición. La única que no ganaron los blancos la temporada 2016/2017.

No Hay Más Artículos